“Siempre atendí los reclamos de los vecinos. Es un error tomar el problema de la seguridad como un asunto sólo policial. En mi gestión se apuntó a luchar contra la inseguridad desde el costado social y no sólo policial. Se apoyó la seguridad comunitaria“, le dijo Gustavo Pulti a “La Nación” (18-06-2012). O es un mentiroso, o es un fracaso.
La ola de violencia alcanzó un promedio de un asesinato cada 60 horas a mediados del año pasado, y vuelve a mostrar su peor rostro en estos tiempos. Al asesinato a mansalva, sin resistencia al robo del almacenero Jorge Mariezcurrena, le siguió en horas el ataque al remisero Rubén Leperq, baleado por dos asaltantes que iban en moto. Estuvo tirado 45 minutos y, pese a sus gritos de dolor, nadie pidió una ambulancia. Claudio, un compañero suyo en la empresa de remises, lo llevó en su auto al Hospital Interzonal de Agudos.
“Acá el problema es que el Estado no reconoce la existencia de los delitos. Es imposible una solución para un flagelo que el Gobierno niega. Por eso esconden las estadísticas de los delitos “, sostuvo el vecino Martín Ferrá, abogado penalista.
No actúa la gente por miedo, no actúa la policía como debiera, no actúan los jueces a fondo, y no actúa el municipio aunque su actor principal se llene la boca. En plena temporada y ante el fracaso de su gestión, renunció el Jefe de la Policía Negretti.
De esto y otras falencias de la gestión hablamos con el concejal Nicolás Maiorano.
Noticias & Protagonistas: Concejal, ¿ustedes pidieron la renuncia de Ventimiglia y del comisario Negretti?
Nicolás Maiorano: Sí, ya hace tiempo que veníamos pidiendo la presencia del comisario Negretti en el Concejo Deliberante por algunas denuncias de problemas con la policía en los barrios, pero siempre nos ignoraron, nunca hubo respuesta, nunca vino y ni siquiera mandó a nadie a hablar con los bloques que pedían información, o a algún subordinado suyo. Y los últimos hechos delictivos sirvieron para pedirle al intendente que reclame la renuncia de Negretti o que lo trasladen a otro lugar.
N&P: Allí hay una cuestión conflictiva, porque Pulti ya sacó a cuatro jefes con anterioridad. El anterior a éste no le atendía el teléfono y su relación era insostenible. Pero algo lo unía con Negretti. Ahora lo de Ventimiglia es incomprensible. ¿Por qué lo sostiene?
NM: Y ese caso es una responsabilidad directa de Pulti. El jefe político es Pulti, y si él dice que no tiene teléfono con la policía, está mintiendo; algo hay, y por lo visto no le interesaba que Negretti dé explicaciones. Ahora, el caso Ventimiglia es distinto, porque su permanencia le compete directamente al Ejecutivo, y la verdad es que el funcionario ya ha tenido tiempo suficiente para mostrar su capacidad en el área. Lo cierto es que seguimos sin presupuesto, dependiendo si mañana el Gobierno nacional le manda cámaras, o de las sobras para pagarle nafta a los patrulleros; y sin embargo habla de que se trabaja o se va a trabajar, pero todo está igual. Cuando la política no puede cambiar la realidad, hay que cambiar la política. Y si para eso hay que cambiar funcionarios, pues que lo sea. El orgullo de Pulti como mandamás no puede hacerle ignorar que debe tomar medidas cruciales para un caso tan importante y bastante grave, porque se va la vida de los vecinos.
N&P: Al orgullo hay que saber dónde ubicarlo…
NM: Es como si él no quisiera sacar un funcionario porque lo pide la oposición. Es una estúpida interpretación del orgullo: como lo pidió otro, entonces no lo hago… pero todos los días muere alguien. Esta temporada es récord: en diez días mataron dos vecinos en hechos violentos. Lo peor es que cuando uno lo plantea, lo ignoran; hicimos un minuto de silencio en el HCD, porque el oficialismo no escucha reclamos de vecinos, del defensor, de organizaciones, y bueno… a ver si escuchan el silencio y les da vergüenza. Seguimos trabajando, ahora pedimos que la semana que viene se pongan a la vista todos los casos de seguridad archivados y llamaremos a las organizaciones, poniendo todo en la mesa de Pulti todo a la vista a ver si escucha.
N&P: Es difícil de entender, hemos hablado con otros intendentes y a nadie le pasa lo que sucede acá. El intendente Posse nos decía que en San Isidro tienen 120 patrulleros propios.
NM: Yo estuve en San Isidro viendo el centro de monitoreo y los patrulleros. Empezaron en 1999 con tres cámaras, ahora en los autos va un policía en horas especiales, más un empleado de municipalidad; todo está conectado, tienen agentes de desarrollo social trabajando en la cárcel para la gente que se asienta en San Isidro porque tiene familiares en la cárcel, entonces trabajan en la contención social de los que van a salir en 3 o 4 años.
N&P: Al lado de Mar del Plata, San Isidro parece un cantón suizo…
NM: Acá seguimos hablando de que se van a poner más cámaras. Y cualquiera que estudie el tema del delito ve que son cosas muy dinámicas que los delincuentes van adelante, y Pulti sigue hablando de lo mismo. Lo peor es la insensibilidad, una frialdad para analizar; cuando salimos a plantear esto, Pulti dijo que era impúdico hacer política con la seguridad. Cuando mataron al comerciante en Juramento, criticó a los jueces, a cualquiera, menos a la policía.
N&P: Ventimiglia sí lo hizo. Criticó a la policía y a los fiscales.
NM: Pero Pulti no. El intendente tiene herramientas, tiene que pedirle más cosas al gobernador cuando viene, más patrulleros, lo que sea, para eso tiene el cargo. Ellos se divierten en las fiestas pero a los viejos les pegan en la casa, o a los vecinos los matan en los barrios. Nosotros estamos en la sociedad, estadísticamente, por probabilidades, también podemos ser víctimas. ¿Están esperando que eso pase para poner el grito en el cielo? ¿Cuántos anónimos tienen que morir antes? Mientras tanto Pulti de fiesta, abriendo con el 21 la temporada del Casino, o en la fragata y escuchando a la Presidenta.


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