Inseguridades

Movilización de la sociedad y reacción del poder político ante los hechos delictivos. La ausencia de representantes de la justicia. Reunión del intendente Inza con el ministro Casal y las inoportunas declaraciones de un jefe policial a este diario. La complejidad de un tema que no es nuevo y merece distintas miradas. La presencia del mandatario comunal en la autoconvocatoria de vecinos.
"Azul no era así". La frase se escuchó el viernes por la noche cuando algunos centenares de vecinos se nuclearon frente al Palacio Municipal para hacer oír su voz de protesta contra la inseguridad. Esas cuatro palabras se vienen repitiendo en todos los rincones de la ciudad como una letanía melancólica y describe una sociedad que cambió.

Si se hace memoria, hace veinte años tuvo lugar la "plaza de Capelli" con miles de personas que clamaban por el mismo tema convocada por el cardiólogo luego de haber sufrido un robo en su instituto de medicina.

Hoy, a la repentina oleada de robos que vuelven a repetirse luego de cierto tiempo, hay que agregar las características de una sociedad con vínculos más violentos, el recrudecimiento de cierta marginalidad y el consumo de droga. A propósito de este último tema, hay un llamativo repliegue del Estado en lo que hace a la implementación de comunidades terapéuticas y campañas de prevención. Esto se puede observar tanto en el plano provincial como nacional. ¿Alguien sabe quién está al frente en el ámbito bonaerense de esta tarea? ¿Cuánto hace que no se habla del Sedronar cuyo responsable es el ex canciller Rafael Bielsa?

La seguridad, ¿en manos de quién?

Todo parece confabularse y el reclamo recorre diversos andariveles. Si alguna vez se dijo en forma burlona que no se podía dejar a la economía en manos de economistas tampoco se puede dejar a la seguridad sólo en manos de la policía y la justicia. El control social sobre ambos resulta irrevocable a través del poder político y organizaciones intermedias.

El ejemplo es lo sucedido la última semana. Cargada de reuniones llamadas por el Centro Empresario, el Departamento Ejecutivo y una mesa de diálogo también por iniciativa del Concejo Deliberante y la autoconvocatoria de los vecinos el viernes en el veredón municipal. Es verdad que suelen traducirse en una especie de catarsis en el medio de una terapia de grupo y no deberían quedar sólo en eso. Estará en la habilidad de los que mandan traducir lo que sienten los vecinos.

El otro hecho significativo fue la reunión que sostuvo el intendente José Inza con el ministro de Seguridad Ricardo Casal. Promesas de acciones por lo que acontece en la ciudad, la venida de funcionarios de su gabinete, nuevos patrulleros, cámaras de seguridad y la idea de cambios en la conducción policial fue lo que se transmitió. Más aún, se interpretó que se intervendría la Departamental Azul de la bonaerense pero esto fue luego desmentido. En el Ejecutivo no ven con buenos ojos a su jefe el comisario Juan Angel Abramo quien, de todos modos, dio la cara en todas las reuniones.

Los blooper

Hubo, por lo menos, dos blooper estos días. El primero: mientras Inza se reunió con Casal en La Plata el miércoles pasado, esa misma jornada vino a Azul el súper intendente de Seguridad Interior Centro - Este de la provincia, comisario general José Fabián Pagge. Además de respaldar al jefe departamental y desmentir la intervención emitió una desafortunada frase en diálogo con este diario. Consideró que en nuestra ciudad encontró "una realidad que no dista de la que hay en otros lugares de la provincia. Hay algunos hechos como en todos lados pero no es que haya un desborde de inseguridad. La estadística es pareja y se mantiene".

En una visión primaria y justificatoria, como si no entendiera lo que venía aconteciendo, (difícil de traducir sino se quiere pensar otra cosa) puso al viejo argumento de la "estadística" sobre la mesa. ¿Cómo es posible que mientras la máxima autoridad política del partido se reunía con el responsable de la seguridad bonaerense y expresara su preocupación, un jefe policial hiciera esas declaraciones? ¿Habría que zambullirse en alguna pulseada o interna policial con un ministerio que, por ahora, encabeza el cuestionado Casal?

¿Y dónde están los jueces?

El otro blooper es el de la justicia. Ningún representante del Poder Judicial se hizo presente en los diversos encuentros concretados entre el miércoles y el viernes. Sabido es cierta áurea que, imaginan, tienen algunos magistrados. Esa suerte de púlpito inaccesible para el ciudadano común.

Pero nadie se puede hacer el distraído. Los fiscales o los jueces son tan responsables como la policía del problema de la inseguridad ¿o viven en otro universo? ¿Su límite para actuar son las leyes vigentes que aprueban los legisladores o las interpretaciones y la dinámica de su proceder? Por encima de las miradas que se tengan lo que no pueden es obviar a la sociedad. Hace poco en Necochea hubo un hecho que se podría calificar de histórico. Luego de movilizaciones y fuertes reclamos de la ciudadanía por la inseguridad, se logró un encuentro directo de los vecinos con las autoridades políticas, policiales y judiciales. Los jueces fueron a dar la cara y expresaron su postura.

Este lunes el Concejo Deliberante, entre otros puntos del orden del día, abordará dos iniciativas del bloque radical. Uno es un proyecto de ordenanza que dispone la creación del Comité Municipal de Prevención del Delito y Seguridad Ciudadana y otro una resolución para declarar la emergencia en materia de seguridad pública. Es otra reacción desde el ámbito político más allá de la efectividad práctica que pueden llegar a tener.

A imagen y semejanza

Hace una semana se cuestionó desde esta columna la ausencia del Intendente en al acto de inauguración de un cartel por una autovía en la ruta 3 colocado junto al Cristo en el acceso a Azul por avenida Piazza por la Fundación CEDA.

Este viernes, Inza puso la cara cuando los vecinos de reunieron en el veredón municipal aguantándose alguna silbatina o reproche y se dirigió a los presentes. Sabido es que todos los caminos conducen al Municipio y el Jefe Comunal es el receptor. De lo bueno y de lo malo. También hace un tiempo se escribió desde esta página que no podía perder la expectativa de una ciudadanía que votó un cambio de rumbo. Inevitablemente, día a día se va construyendo a si mismo. A imagen y semejanza.

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