La iniciativa fue llevada a cabo por un grupo de habitantes de la ciudad que gestiona Francisco "Barba" Gutiérrez. Hartos de los delitos, cada vecino puso 500 pesos para la construcción de la pared y la compra de alambres electrificados. En 2009, Gustavo Posse quiso colocar un paredón en San Isidro pero fue duramente criticado por Cristina, Scioli, Kirchner y Amieiro.
"Estamos no solamente siendo víctimas de la inseguridad, sino que además tenemos que financiar algo que nos debería haber dado el estado porque para eso pagamos los impuestos. Cada vecino puso dinero de su bolsillo para levantar este muro y poner alarmas, alambres electrificados y luces", señaló uno de los vecinos.
"Pedimos audiencias con las autoridades, hicimos marchas pero los delincuentes siguen pasando", agregaron. Hace dos meses que los vecinos de Quilmes realizan asambleas barriales a raíz del crimen de Matías Blanco, el profesor de educación física de 24 años que fue asesinado de un tiro en la cabeza el pasado 8 de junio cuando llegaba a la casa de su novia.
En 2009, el Intendente Gustavo Posse aprobó la construcción de un paredón para separar La Orqueta, de San Isidro, del barrio Villa Jardín, de San Fernando, con el fin de reducir la inseguridad en la zona. Pero la medida provocó las críticas de su par Osvaldo Amieiro, quién calificó al muro de "discriminatorio" y "vergonzoso".
Por su parte, el Gobernador Scioli en aquella ocasión manifestó: "A la inseguridad se la combate con más inclusión y no con discriminación. No podemos dividir barrios ricos de barrios pobres". Finalmente, Posse decidió desistir de su iniciativa tras las críticas de Néstor Kirchner y la Presidenta, quién calificó de "involución" la construcción del muro.




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