El Departamento de Estado sigue muy de cerca el paso del mandatario
WASHINGTON.- El gobierno de Barack Obama no permanece impasible ante la visita del iraní Mahmoud Ahmadinejad a la región. Al contrario, pidió públicamente a los gobiernos que lo reciben que "aprovechen la ocasión" para "reclamarle" un cambio de rumbo en materia de armamento nuclear.
Un diplomático de un país de la región aseguró ayer a LA NACION que "Washington mira con mucha atención la gira del presidente iraní por países de América latina".
"Pedimos a todos esos países [que reciben al líder iraní] que hagan lo posible para recordarle al régimen que el camino que adoptó en su diálogo nuclear con la comunidad internacional es erróneo", sostuvo el Departamento de Estado.
La Casa Blanca se pronunció de ese modo en un escenario inquietante, luego de hacer su propio llamado para que Teherán "suspenda inmediatamente todo enriquecimiento de uranio", al dar por cierto un nuevo informe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). En forma paralela, la Casa Blanca se vio obligada a "repudiar" la decisión iraní de sentenciar a muerte a Amir Mirzaei Hekmati, un ciudadano de origen norteamericano al que sus autoridades acusaron de ser "espía" de la CIA (ver aparte).
Fue en medio de ese tenso escenario que Washington evaluó la visita que el líder iraní realiza en estos días a cuatro países de la región, con Venezuela a la cabeza.
Las expresiones de Washington parecieron ir un paso más allá de lo habitual al pedir a los países que reciben a Ahmadinejad que tomen partido en favor de un reclamo sobre su actividad nuclear. "Francamente, creemos que es de interés de todos los países, incluidos los que está visitando en América latina, que Irán demuestre el carácter pacífico de su programa nuclear", sostuvo la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland.
Teherán fue recientemente objeto de nuevas sanciones norteamericanas por su programa nuclear. A eso se suma que, casi al mismo tiempo en que Ahmadinejad ponía pie en Caracas, el gobierno de Barack Obama decidió "expulsar" a la representante consular de Venezuela en Miami por estar presuntamente involucrada en un antiguo complot iraní para realizar ataques cibernéticos en territorio norteamericano.
"Estamos asistiendo a una gira política con la clara intención de fortalecer lazos políticos. Pero la verdad es que Teherán no ha cumplido ninguna de las promesas que hizo con anterioridad sobre inversiones y negocios en la región", dijo Cynthia Arnson, del Programa para América latina del Woodrow Wilson International Center.
Legisladores republicanos insistieron en los últimos meses con la hipótesis de que Teherán busca fortalecer sus lazos en la región y que la Argentina colaboraría reservadamente en ese propósito con Caracas. "Hemos escuchado esa teoría y no existe fundamento que la soporte", fue la respuesta de funcionarios del gobierno demócrata cada vez que se los consultó al respecto.
Uno de los que más recientemente se pronunció al respecto fue el subsecretario para la Seguridad Internacional y la No Proliferación de Armas, Thomas Countryman. "Para nosotros, la Argentina es un socio confiable en ese terreno, que ha desarrollado un papel muy importante en materia de control del armamento de destrucción masiva y por eso estamos muy satisfechos", sostuvo. "No tenemos ninguna preocupación al respecto", aseguró el funcionario, que recientemente visitó nuestro país.
Con esas expresiones, Countryman pareció desestimar, una vez más, afirmaciones de dirigentes republicanos, entre ellos, el ex responsable para la región durante el gobierno del ex presidente George Bush, Roger Noriega, para quienes la Argentina colabora con Venezuela para facilitar una mayor presencia iraní en la región.
Silencio oficial sobre la expulsión
CARACAS (DPA).- Venezuela dará una respuesta "clara y oportuna" a la expulsión de la cónsul en Miami, Livia Acosta Noguera, se limitó a decir ayer el canciller venezolano, Nicolás Maduro, que se negó a extenderse en detalles..


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