Inquietud por el futuro de la tarifa de micros

El aumento se definirá en una audiencia pública.También estará supeditado a la nueva gestión.
Aunque el Ejecutivo municipal ya convocó a audiencia pública a fin de someter a debate una nueva escala tarifaria para el transporte urbano, desde las empresas prestadoras no precisaron todavía qué postura y mucho menos qué números llevarán en ese foro.

El precio del boleto mínimo es de 2,25 pesos y permanece sin cambios desde febrero pasado.

Los referentes estudiantiles, el Defensor del Pueblo y los dirigentes vecinales que habitualmente intervienen en las audiencias están a la espera de conocer qué suba pedirán las empresas.

El proceso está condicionado además por el cambio de gobierno y tampoco hay claridad sobre las ideas que tiene sobre el tema el intendente electo Omar Goye.

Un elemento que juega un rol decisivo en el análisis es el volumen de los subsidios que aporta el gobierno nacional y que en estos días está en plena revisión si lo deja o lo saca en esta región.

El representante de Microómnibus Tres de Mayo, Manuel Carrasco, dijo ayer que "hablar de una revisión de tarifas no significa necesariamente hablar de una suba".

Dijo que la audiencia pública debe servir para que la ciudad defina "dónde está parada en materia de transporte urbano, qué servicio pretende y cuáles son los costos".

Dijo que el precio final que pague el usuario dependerá de los subsidios, que actualmente sostienen una buena parte del presupuesto del sistema.

Tanto Tres de Mayo como Codao (que respectivamente se reparten un 70 y un 30% de las líneas locales) reciben gas oil a precio preferencial de 2,93 pesos el litro, además de un subsidio fijo de 17.000 pesos mensuales por unidad.

Carrasco advirtió que el trato no es igualitario con el transporte de Buenos Aires, que embolsa 55.000 pesos por colectivo aplicado al servicio.

Admitió que un recorte en esa asignación o un cambio de régimen -una de las opciones es que el subsidio vaya directamente al pasajero y saltee a las empresas-, condicionaría por completo cualquier determinación de una nueva tarifa.

Las empresas por ahora no quieren arriesgar ningún valor tentativo, aunque en la audiencia pública realizada en noviembre de 2010 habían solicitado un boleto mínimo de 3,08 pesos si los escolares permanecían congelados. El municipio ya por entonces les reconoció bastante menos y seguramente los costos ya no son los mismos.

Una referencia señalada por Carrasco fue el acuerdo alcanzado en San Martín de los Andes, para aplicar un aumento por etapas hasta llevar el boleto a 3,80 pesos.

De todos modos el panorama en Bariloche es incierto. Los reparos en parte responden a un rumor según el cual el gobierno nacional está dispuesto a recortar subsidios de inmediato en la localidad que disponga aumento de tarifas.

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