El uso de inoculantes o promotores de crecimiento (PGPR) en otros cultivos, que no sean de la soja o leguminosas, es una práctica que campaña tras campaña va ganando adeptos entre los productores.
En Crinigan usamos desde hace casi 25 años micorrizas, que son hongos que establecen, a semejanza del Bradyrhizobium, una asociación (simbiosis) con las raíces de las plantas, donde obtienen energía (hidratos de carbono) del vegetal y éste se beneficia por la provisión de nutrientes que el hongo capta y traslada desde el suelo hacia la raíz, además de otros efectos debidos a sustancias que segrega y que fomentan el crecimiento de la planta.
Las mejoras en el crecimiento de las plantas que promueven las asociaciones entre estos microorganismos y las raíces de las plantas se deben fundamentalmente a tres causas:
• Mayor absorción y translocación de nutrientes (especialmente en el caso del fósforo u otros nutrientes poco móviles).
• Mayor tolerancia a períodos de sequía.
• Mejor protección contra patógenos en la zona cercana a la raíz.
Mi mayor desafío actual, en el área de desarrollo donde me desempeño, es encontrar formulaciones que además de proteger a los microorganismos de los factores adversos del ambiente donde es colocada la semilla y de los otros productos con que es tratada, faciliten la logística de siembra, permitiendo un pre inoculado prolongado y generando una semilla ¨lista para usar¨.
Dentro de lo que estamos probando, la utilización de polímeros en la aplicación de inoculantes tiene resultados muy promisorios. El término polímeros es muy general y se refiere a macromoléculas orgánicas, alguna de las cuales tienen propiedades que las hacen interesantes para este tipo de uso.
Como la utilización de estos polímeros generalmente está asociada a plantas de tratamiento profesional, implican una distribución más homogénea sobre la semilla tanto de los microorganismos como de los terápicos, evitando tanto una sub como una sobre dosificación.
Sumado a estos resultados se ha encontrado una menor variabilidad en parámetros importantes en el arranque y en la definición del rendimiento del cultivo.
Por todo esto pienso que esta nueva tecnología va a ayudar a generalizar el uso de PGPR en distintos cultivos, tal cual ya lo está realizando hace años en la soja.
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