Inocente Paola

De una reunión que mantuvieron autoridades del gobierno y la Cámara Minera de la provincia, resultó que la Ministro de Gobierno, Paola Knoop salió decepcionada. Es que la actual funcionaria se dio cuenta (recién ahora) que las mineras no “estuvieron a la altura de las circunstancias” y que no tienen “responsabilidad social”.
Mientras tanto las empresas siguen llegando, sus departamentos de RRPP siguen mintiendo y los gobiernos (nacional, provincial y municipal) siguen avalando las mentiras, las promesas que jamás cumplirán y llevándose la riqueza del subsuelo a un precio vil.

Una reunión en las instalaciones de Camicruz (Cámara Minera de Santa Cruz) donde asistieron la Ministro de Gobienro Paola Knoop, el Ministro de Economía Ariel Ivovich. el Ministro de Producción Rafael Gilmartin, el Secretario de Minería Oscar Vera, de Trabajo y Seguridad Social Raúl Santibáñez, de Seguridad Alejandro Martín y el Subsecretario de Medio Ambiente, Sergio Medina, no dio los resultados que, aparentemente, el gobierno pensaba.

Al término de la misma, Knoop se mostró contrariada con la actitud de las empresas mineras que no respetan el 70/30, o sea, la reglamentación que establece la contratación de mano de obra local en mayor porcentaje que la foránea, situación que nunca fue cumplimentada por las empresas mineras, quienes traen el personal del norte del país y de Chile, por una cuestión de costos, pero también estratégica para ellos: evitan los conflictos, que en general son producidos por trabajadores locales o de la provincia.

A los trabajadores que traen de otras latitudes los alojan dentro del yacimiento (en gran parte), trabajan 15 días y luego los llevan a sus destinos, con lo cual se aseguran que no estén en zona y de esa manera alejan cualquier tipo de conflicto con el personal.

Ahora, la señora Paola Knoop se dio cuenta del poco compromiso social que tienen las mineras y el poco apego a las normas de las empresas que contaminan la provincia. En ese sentido la funcionaria dijo que no están a la altura de las circunstancias y que se sintió desilusionada en la reunión. Pobre Ministra, debiera saber, a estas alturas, que si algo no conmueve a las mineras, es la desilusión que producen en los habitantes de Santa Cruz; lo que debiera recordar Knoop es que ese, es el mismo sentimiento que tiene el hombre común, cuando ve que sus funcionarios, en vez de representar al pueblo y trabajar para defender sus derechos y respetar sus decisiones, actúan arbitrariamente a favor de los intereses de las multinacionales y del gobierno nacional. Esto pasa cuando desde el gobierno provincial se ensalsa a la minería como el final de todos los males, como la panacea y la solución a los problemas económicos y laborales de la zona donde asientan sus yacimientos, cuando en verdad nada es así, sino, todo lo contrario.

Y lo hemos dicho tantas veces… como tantas veces desde el gobierno han salido a refrendar los grandes beneficios que les traen a los pueblos los yacimientos contiguos, haciendo eje justamente, “en la mano de obra que aportan a la provincia”. Este argumento es el principal eje o “caballito de batalla” para seducir a la población que impactan y es el argumento que esgrimen y apoyan los intendentes, que en algunas oportunidades, en que las relaciones con las mineras no son buenas, salen a destapar la olla, como ha hecho Guillermo Bilardo de Perito Moreno, gracias a quien nos enteramos de que siempre tuvimos razón.

Ahora la Ministro, preocupada por la crisis, descubrió que las mineras no tienen compromiso social y opinó “nuestro principal pedido es que tengan responsabilidad social empresaria y no avizoramos voluntad por parte de las mineras de que es momento de ponerle el hombro a la provincia y al país”.

Luego señaló “venimos trabajando con las empresas desde hace meses, atendiendo todas sus necesidades y sus pedidos, como por ejemplo cuando en el pasado mes de febrero nos reunimos en Perito Moreno, luego en la capital de Santa Cruz, incluso en un encuentro al que asistió también el Gobernador Peralta, pero evidentemente parece que no se entiende que debe darse un esquema en el que prime el bien común”.

Y también remarcó que se hace necesario «análisis profundo y exhaustivo de lo que significa el costo-beneficio que han tenido y tiene las empresas mineras, sin necesidad de romper el status jurídico que se les dio para que se consoliden las inversiones, pero también las empresas pueden colaborar a través de la responsabilidad social empresaria, estableciendo mecanismos de cooperación y ayuda mutua entre el Estado,

las firmas y los trabajadores, que son un eje central en esta etapa” y concluyó “la provincia escuchó sus requerimientos, sus necesidades, pero no vi voluntad de parte de ellos de dar las respuestas que Santa Cruz necesita”.

Enhorabuena que el gobierno vea la realidad, lástima que haya pasado tanto tiempo (10 años) para entender lo que humildemente hemos referido desde nuestras notas todos estos años, donde no se dudó en catalogarnos de “anti-mineros”, solo por pedir que las empresas paguen por lo que se llevan, cumplan las leyes y dejen en Santa Cruz un poco de la riqueza que la tierra ya no recuperará. Lástima que todavía no haya aparecido la misma preocupación por la situación ambiental, ya que cuando “despierten” como hoy con la falta de compromiso social, estaremos contaminados irreversiblemente. (Agencia OPI Santa Cruz)

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