El ladrillo de plástico parece un juguete para niños, es liviano, de colores y puede ser tirado contra el suelo con la seguridad que no se va a romper. Sin embargo, es una novedad en construcción, una idea de pampeanos que apuntan a crear una salida ecológica a través de bloques realizados con materiales reciclados.
Los jóvenes mencionados fueron seleccionados entre unos 10 finalistas, de un total de 82 postulantes que participaron de este certamen que busca ayudar a los emprendedores a transformar sus ideas en negocios.
Por ello les proveyeron del apoyo de tutores pampeanos y de la Escuela de Negocios de la Universidad Austral. Esa institución les otorgará formación general en temas de negocios, acceso a mentorías y consultorías, fomento de contactos y promoción de relaciones con inversores, incubadoras y otros emprendedores exitosos.
El concurso Naves duró 50 días a partir de abril. El equipo se presentó en la categoría de "ideas de proyecto" y con un buen resultado ya están viajando a Buenos Aires. Esta etapa significa realizar un seminario en el cual hay un proceso de eliminación paulatino, la primera instancia evaluatoria será a fines de julio o principios de agosto.
Ecológicos.
La industria de la construcción es una de las más contaminantes del mundo, comentó Rodríguez. Se generan dos toneladas de residuos por cada metro cuadrado construido, además de la depredación porque se usan recursos no renovables como la arcilla que extraen de la tierra.
También hay que pensar que el producto de demolición de una casa no tiene otra utilidad posible que servir de escombros para otra edificación. La ventaja de estos ladrillos, y de las placas que se pueden hacer con la misma sustancia, es no seguir agotando los recursos no renovables y a través de la recolección de materia prima para la producción se limpian basurales.
Así se consumiría el plástico que produce General Pico y otras localidades del norte de la provincia. En un primer momento serían necesarias 90 toneladas por mes, para comenzar con el proyecto. General Pico sólo produce, según la planta de reciclado 27 toneladas mensuales.
Según el proyecto creado por estos profesionales, cada plancha y ladrillo debe ser confeccionado con diferentes tipos de plásticos. Con proporciones específicas considerando las características de cada uno como el punto de fundición y otras cualidades. A la mezcla general se le debe agregar un 30 por ciento de componentes especiales de plástico que aseguran que todo se ligue.
Para hacer el prototipo de ladrillo, el equipo realizó una matriz en la cual colocaron el plástico triturado, luego lo prensaron en ese molde que posee un sistema de ajuste. El siguiente paso fue colocar todo en un horno y seguir ajustando el prensado.
Pruebas.
La resistencia del ladrillo fue comprobada en la EPET Nº 2 de esta ciudad sometiendo una pieza a la presión de una prensa industrial. La fuerza de compresión hasta doblar un pequeño trozo de material fue de 1.250 kilos, en comparación un fragmento igual de ladrillo cerámico soportó 1.100 kilos.
Las pruebas no van a terminar allí. Otro de los objetivos es trabajar con la sede local del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Porque resta hacer un testeo más específico en base a compresión, acústica y otros factores que determinan la calidad. También hay que ejecutar esos controles sobre un ladrillo entero y sobre una pared construida con ellos. Así se lograría obtener el certificado de aptitud técnica.
En el mercado se calcula que cada unidad, con una escala de precios basada en el inicio de producción, sería de 10 centavos menos que el ladrillo común. Otro beneficio es que cada bloque pesa aproximadamente la mitad que los tradicionales de cerámico.
Algo similar a este proyecto sólo se vio en Brasil, pero son desarrollos de ladrillos para encastre, hechos con plástico virgen inyectado, es decir, no son ecológicos y tampoco están en el mercado.
La forma de construcción para los ladrillos y placas no va a variar en el tipo de materiales ni en la manera de trabajar que tienen los albañiles en la actualidad, lo cual es un dato importante al pensar en la rápida incorporación que podría tener el producto para el mercado tradicional.
Según el equipo de trabajo, la intención es que esta idea se pueda concretar como una industria en La Pampa.
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