Inminente libertad para los acusados de abusar y filmar a niña de 13 años

Son la madre de la niña y su amante, quienes están con prisión domiciliaria. La falta de pruebas científicas y forenses fueron fundamentales para llegar a este pedido. El suceso va camino a quedar archivado.
Hasta el momento los dos están cumpliendo un régimen de prisión domiciliaria, cada uno en su casa de Godoy Cruz.

El pedido de recupero de la libertad fue hecho a comienzos de esta semana por Mauricio Bertona, abogado del rugbier acusado, sólo para su defendido. Pero como la causa avanza paralelamente, esa resolución judicial también podría beneficiar a la madre de la niña, en el caso de que el pedido sea aceptado por el juez de garantías Marcos Pereyra.

A favor de los acusados está el hecho de que hasta el momento no hay indicios que comprueben lo denunciado, lo que hace suponer a la defensa que ese pedido prosperará. Las pericias técnicas realizadas a celulares, computadoras, DVDs y demás soportes dieron negativas.

Además, el informe físico de la presunta víctima no demostró indicios firmes de abusos y tanto las pericias psicológicas como la Cámara Gesell determinaron que la niña tiene tendencia a fabular y mentir y que carecía de coherencia ni angustia durante el relato de los hechos. Además, cayó en varias contradicciones.

Cárcel común

La pareja está detenida desde el 6 de octubre pasado, después de que los directivos de la escuela donde cursa la menor radicaran una denuncia en la Oficina Fiscal 3. En esa presentación judicial se dio cuenta de los supuestos abusos a los que era sometida la alumna, que además eran filmados por su madre.

Los primeros nueve días de imputación, el rugbier y la madre de la niña estuvieron presos en la cárcel de Almafuerte y en el penal de mujeres de El Borbollón, respectivamente. Luego, justamente por falta de pruebas, siguieron con un régimen de detención pero en sus casas.

Las docentes se enteraron del hecho cuando la supuesta víctima le contó a una compañera los abusos que había padecido.

Según la denuncia, los hechos sucedían en hoteles alojamiento y en la misma casa de la niña, donde vive junto a su madre y la familia de ésta. Cuando transcurrían en los moteles, dijo que la sacaban de su casa con la excusa de ir al parque, pero que una vez en el auto, la escondían en la parte trasera y la cubrían con una manta para introducirla de manera secreta a los moteles.

Cuando dio su versión en Cámara Gesell, tampoco pudo describir con seguridad dónde quedaban esos alojamientos.

La menor les dijo que mientras el novio de su madre la violaba, esta filmaba los ataques. Y que esa situación se había repetido varias veces desde inicios de este año. Pero una vez que estuvo frente a los peritos de la Cámara Gesell cambió parte de su versión y explicó que su madre no la filmaba, aunque se mantuvo firme en su versión de los abusos sexuales.

Desde que se conoció la denuncia, la niña está viviendo en la casa de sus abuelos paternos. Los médicos que la trataron le recomendaron que siga algún tipo de terapia psicológica.

Una vez que su madre recupere la libertad, no hay ningún impedimento, al menos legal, para que ambas vuelvan a convivir.

A la causa le restan algunas testimoniales por incluir, aunque por los resultados que hay hasta el momento se encamina a ser archivada.

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