Se inicia el primer juicio por picadas en La Pampa

Angel Patricio Molina se enfrentará a partir del próximo lunes y por espacio de cuatro días a un juicio oral y público en el que será juzgado por homicidio culposo y lesiones graves, después de atropellar durante una picada en 2008 al joven Adán Serraino, que falleció en el momento.
El abogado José Eduardo Fernández, como representante de la familia, señaló que el hombre de 34 años conducía alcoholizado, de acuerdo a las declaraciones testimoniales que se presentaron ante la Justicia. La querella pretende encuadrar el hecho como homicidio simple con dolo eventual.

La primera jornada del debate se desarrollará el lunes próximo en la Ciudad Judicial de Santa Rosa, donde tendrá la oportunidad de declarar el acusado, y los tres días siguientes se llevará adelante en 25 de Mayo, donde ocurrió el episodio.

El tribunal que juzgará a Molina es la Cámara en lo Criminal Nº 1, que estará presidida por Hugo Díaz, y tendrá a Carlos Vitale Novaretto y Miguel Vagge como vocales. La querella aportó 21 testigos. La fiscal general es Susana Alvarez, mientras que Martín García Ongaro lleva la defensa de Molina.

Este será el primer juicio por "picadas" en La Pampa, y por eso contará con la presencia de organizaciones no gubernamentales de distintas provincias, y representantes de la justicia federal.

Durante la jornada, el lunes próximo, se espera también la declaración de los funcionarios que realizaron las pericias técnicas. El acusado, al ser detenido por la policía, se negó a realizarse el dopaje alcohol.

La información fue adelantada ayer en conferencia de prensa por los familiares de Serraino, que estuvieron acompañados por los representantes de la Fundación Estrellas Amarillas, que trabaja en cuestiones relacionadas con las víctimas del tránsito.

El juicio oral y público estaba previsto para realizarse en abril, pero fue suspendido por la renuncia de Pablo Langlois como abogado defensor, a pocos días del inicio del debate. Esto originó un retraso en la fecha de audiencias.

El caso.

El 1º de noviembre de 2008, en el centro de la localidad de 25 de Mayo, el automóvil conducido por Molina embistió al joven Serraino (de apenas 16 años), que falleció en el acto, y a dos de sus amigos, Denise Escudero y Daniel Andrade, quienes sufrieron heridas graves, cuando caminaban tranquilamente por la vereda. El imputado corría una "picada", y transitaba a 75 kilómetros por hora por encima de la velocidad permitida en la zona urbana, según la pericia policial.

Después de atropellar a los tres chicos, Molina fue trasladado al Hospital "Jorge Ahuad". Allí, se negó a realizarse el dopaje de alcoholemia, y luego sin mediar orden judicial fue trasladado a Catriel, Río Negro, con la custodia de un agente de la policía de La Pampa, que en realidad no tiene jurisdicción en esa provincia.

Lo curioso es que Molina en ningún momento concurrió a la Comisaría Departamental de 25 de Mayo, luego del accidente. La familia de Serraino señaló, en este sentido, sus sospechas por esto: "En esos días, Molina tenía fuertes vínculos al líder del gremio de los petroleros", dijo el abogado patrocinante.

Los padres de Serraino, Rubén y Amelia, afirmaron que de acuerdo a las constancias en la causa, Molina conducía alcoholizado. Además, señalaron que las fotografías del interior del auto muestran botellas de bebidas alcohólicas y energizantes. Esto también fue indicado por los policías que manifestaron que el hombre tenía un fuerte olor etílico.

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