El fiscal de Estado Blas Meza Evans indicó que se usaron fondos de la renegociación con Pan American, originalmente afectados a obras de infraestructura para Comodoro, para financiar el proyecto en Dolavon. Entre los cables filtrados por Wikileaks, aparecen las acciones de lobby de EE.UU. a favor de General Electric para que Chubut comprara las turbinas.
El fiscal de Estado, Blas Meza Evans, brindó ayer detalles de la denuncia que presentó este miércoles donde señaló las responsabilidades que tuvieron el propio Das Neves, Luis Tarrío y el ex ministro Coordinador, Pablo Korn, entre otros.
La historia comienza en 2007, cuando Das Neves autoriza a que el Gobierno provincial se asocie con Emgasud (39% y 61% del capital accionario, respectivamente) para crear Ingentis. Era un proyecto para generar energía con turbinas accionadas a gas, además de un parque eólico, todo eso en Rawson. En poco tiempo, la capitalización pasó a 305 millones de pesos. Mientras el Estado provincial desembolsaba, el privado no ponía su parte aunque sí tomaba decisiones.
Las turbinas fueron compradas a General Electric luego de que el embajador de Estados Unidos, Earl Anthony Wayne, conversara con Das Neves y promocionara los productos de esa compañía.
El 21 de diciembre del año pasado, Diario Patagónico publicó los cables de Wikileaks donde el propio Wayne relata los encuentros con el ex gobernador.
“Esta visita influyó en la provincia de Chubut decisión de contratar con General Electric. El gobernador y el embajador conversaron sobre los avances del programa de nuevo en abril de 2008”, indica un cable de la embajada para el Departamento de Estado con fecha del 7 de agosto de 2008.
Wayne vino varias veces a Chubut, según los documentos revelados por la organización de Julian Assange.
“En 2007 y 2008, General Electric vendió dos turbinas de gas para Chubut, que representa el 20% del total estimado de ventas de GE en Argentina durante 2008. La primera turbina fue de US$70 millones para Ingentis I que se instalará en Dolavon. La segunda turbina fue un U$S25 millones para Ingentis II, turbina de gas que se instalará en Esquel”, detalla aquel el comunicado.
EL OCASO
En 2009, el proyecto Ingentis entró en su etapa más complicada. Emgasud deja el proyecto e ingresan Pampa Energía y Petrominera. La empresa estatal que conducía Tarrío accedió al 10,9% de las acciones, para lo cual tuvo que pagar 33 millones de pesos. Es decir que cuando el proyecto estaba frustrado el Estado amplió su participación a través del Ejecutivo y de Petrominera.
“Es curioso que Petrominera necesite ser capitalizada para comprar acciones en Ingentis; entonces Das Neves y Korn firman un decreto invocando que la compra de las acciones significarán una importante fuente de ingresos futuros. Capitalizan a Petrominera con fondos de Pan American, que son producto de la renegociación y que estaban destinados a obras de infraestructura”, manifestó Meza Evans ayer a Radiocracia.
El fiscal de Estado explicó que como Tarrío era a la vez interventor de Petrominera y miembro de la comisión fiscalizadora en Ingentis (es decir que estaba dentro del emprendimiento y de la empresa estatal-provincial petrolera) tenía información de primera mano sobre la situación del proyecto, pero compró aduciendo que era una buena inversión.



Comentá la nota