Silvia Urrutia y Diana Paravié, del Departamento de Ingeniería Industrial, viajaron a Maringá, al sur de Brasil, donde intercambiaron experiencias académicas, productivas, y compromisos para efectuar trabajos y acuerdos conjuntos.
Este contacto se inscribe en un Programa de Asociación Universitaria para la Movilidad de Docentes de Grado del Mercosur, impulsado por la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, y a partir de conexiones generadas por la Universidad de General Sarmiento (UNGS).
Silvia Urrutia y Diana Paravié, del Departamento de Ingeniería Industrial, viajaron a Maringá junto a Franco Chiodi, docente de la UNGS, y allí pudieron registrar las similitudes y diferencias que terminarán enriqueciendo la relación.
Maringá es una joven ciudad de unos 300 mil habitantes, y con una economía basada en la agroindustria y la prestación de servicios. En la sede universitaria, el contingente argentino mantuvo reuniones principalmente con autoridades, docentes, y alumnos de Ingeniería en Producciones, equivalente a Industrial en nuestro país.
En la parte académica, las docentes olavarrienses analizaron los planes de estudios de las carreras en ambos países, donde observaron que en general hay grandes similitudes. Identificaron, específicamente, que en la UEM las asignaturas sobre gestión están dosificadas a lo largo de toda la formación cuando acá están concentradas al final. También proponen orientaciones en agroindustria, textil, software, y civil cuando acá no están previstas. Además, contemplan un examen de ingreso sumamente estricto, y las evaluaciones no tienen tantas instancias como en la Facultad de Ingeniería local.
Paravié y Urrutia coincidieron en que “en Brasil la universidad pública tiene un alto prestigio, es un honor ingresar a estudiar allí. En el caso de la UEM el campus es muy grande, donde sólo la carrera Ingeniería en Producción tiene tantos alumnos como nosotros en Olavarría en todas las carreras de Ingeniería”, compararon.
“Los recursos con que cuenta la Universidad son más o menos como los nuestros, estamos en igualdad de condiciones, en lo académico y en los recursos”, analizaron las docentes. “Lo que se advierte es que tienen un contexto económicamente diferente, es un país muy floreciente”, graficaron.
Los docentes argentinos tuvieron una agitada agenda de actividades durante los días de intercambio. Asistieron a conferencias de los propios alumnos brasileños sobre la formación del ingeniero, y a su vez dictaron un seminario sobre la carrera en Olavarría y las fortalezas que aporta la movilización, en países del Mercosur, de alumnos de una misma carrera.
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