El no funcionamiento de la aerosilla del Glaciar Martial luego de la importante nevada que cayó en la ciudad una semana atrás es tan sólo un indicador más en el conflicto que mantiene paralizado al Instituto Fueguino de Turismo en el comienzo de la temporada invernal.
Un aumento salarial aplicado por decreto, las malas liquidaciones de los sueldos, la falta de acuerdo por los pagos de las guardias, la condición deficitaria de la actividad de la aerosilla, las demoras en la compra de indumentaria y las tensiones políticas con los gremialistas de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), acrecientan las diferencias entre las dos partes. El Gobierno espera el levantamiento de la protesta para empezar a dialogar y, en las próximas horas, el Ministerio de Trabajo podría declarar la conciliación obligatoria.
En días pasados, el presidente del organismo que regula el turismo en la provincia, Pablo Pfurr, denunció en la Policía al sindicalista de ATE Eduardo López, a quien acusó de amenazas. El funcionario sostuvo que el representante de los empleados ingresó a su despacho "a los gritos" y le dijo que lo iba a "matar" y que lo iba a "agarrar en la calle". Sin embargo, este suceso únicamente demuestra el nivel de discusión alcanzado en la tensión actual por determinar las medidas a seguir desde la entidad.
Polémica por decreto
Ante el fracaso de las negociaciones por un incremento económico, el Ejecutivo provincial fijó por decreto una suba del 15% para el escalafón seco dentro del instituto, pero el gremio estatal rechaza esta decisión. "No lo acepta el personal del instituto porque lo cierto es que esto se suma a una mala liquidación de haberes que se viene haciendo, aparentemente, y tal cual lo manifiesta el tesorero del instituto, desde el año 2006, lo que hace que ese 15% no impacte como un 15%", explicó Pablo Pfurr.
El titular de la entidad mencionó que "el inconveniente que tiene el InFueTur es un plus de 920 pesos, que equivale a un porcentaje de la categoría 22, que de aplicarse este decreto que se aplicó en la administración central, lo que hacía era disparar el plus, porque es un plus móvil, con lo cual el 15% se transformaba en casi un 20,5%". De todas formas, la mala liquidación de ese aumento, significó para algunos trabajadores un aumento de tan solo 100 pesos y en otros incluso implicó una reducción del salario.
Las autoridades aseguraron que hay predisposición para "revisar" el decreto en cuestión y mejorar la propuesta, pero con el condicionamiento de que se levanten las medidas de acción directa: "Mientras sigan en medidas de fuerza, desde el Ejecutivo no vamos a negociar nada, porque no se negocia bajo presión", indicó Pfurr.
Déficit y reclamo en la montaña
Actualmente, el pago de haberes a los 13 empleados de la aerosilla de la pista del Glaciar Martial representa un gasto de más de 100 mil pesos mensuales durante invierno y verano. Dicha situación se debe al costo de las guardias, y el presidente del InFueTur subrayó que el tema se debate año tras año y es fundamento de las pujas que terminan perjudicando particularmente a los jóvenes deportistas locales.
"El año pasado este presidente trató de fijar un orden en lo que es el cobro de las guardias, porque esto duplica los sueldos de la aerosilla y esto trae como consecuencia la misma queja del personal, que es el desfinanciamiento del instituto", señaló el funcionario. Y agregó que "en algunos casos holgadamente superan los 10 mil pesos, y tenés un promedio de salarios que oscilan los 8, 9 o 10 mil pesos, y es muy variable".
Asimismo, el sistema de guardias incluye al personal de la Oficina Antártica y los choferes. "No hay presupuesto que alcance, y esto es lo que vino pasando del año pasado a esta fecha, donde el gremio de ATE desconoció el acta, y expulsaron a su delegado por haber firmado un acta que consideraron nociva para los trabajadores", comentó Pfurr.
El funcionamiento de la aerosilla fue calificado como sumamente deficitario: "Es un costo altísimo el mantenimiento, una recaudación anual fija de casi 1.200.000 pesos, y este valor lo exceden en solamente los salarios, sin contar las cargas patronales y sin contar los gastos operativos de la aerosilla (luz, gas, seguridad)".
Por otra parte, el titular del órgano estatal de turismo en Tierra del Fuego garantizó una inversión de más de 30 mil pesos en indumentaria, pedido que venían llevando adelante los empleados de la aerosilla. Reconoció demoras en el circuito burocrático de la administración, pero remarcó que "ese expediente el Tribunal de Cuentas lo resolvió rápidamente" y que "entre el jueves y el viernes no quiso venir el personal de la aerosilla a notificarse de que la ropa ya estaba pedida y que tenían que ir a probársela".
Así todo, el funcionario desmintió los rumores de una intención política del partido gobernante de no abrir el servicio en la montaña durante el 2010: "Eso lo dirá aquel que tiene ganas de molestar. Se va a abrir, lo que no se va a abrir es a cualquier precio y a cualquier costo, y esto lo tienen que entender". "Es inaudito que pagando la totalidad de los salarios, con un decreto que fija un aumento, la gente esté de paro porque desconocen el decreto", añadió.
"Cumple un rol social para nosotros –destacó Pfurr–, más que turístico, que la gente de la comunidad pueda disfrutar y acercarse a la nieve, y hay que poder ponerle un límite porque esto desbalancea el presupuesto del instituto, mes a mes se pide más, Economía manda las remesas de dinero que tiene que mandar y nunca alcanza".
Un organismo paralizado
"La verdad es que está todo parado", confirmó el máximo responsable del InFueTur sobre la continuidad administrativa de las acciones internas, debido a los pedidos laborales. "Hoy por hoy el instituto está parado, por más de que se quiera hacer notar que trabaja el instituto. Está parado porque no se hace ni una cuarta parte de lo que debería trabajar el instituto", argumentó.
"El sector turístico así lo manifiesta –advirtió el presidente–, cuando no se hace la capacitación, todo lo que tiene que ver con la promoción de la provincia y la generación de nuevos circuitos que permiten incorporarse a la oferta, más el trabajo en la reglamentación, porque hoy tenemos una reglamentación obsoleta, en la cual habría que estar trabajando; más las áreas legales dentro del instituto, que deberían estar abocadas a resolver conflictos que tienen que ver con las relaciones de la institución con el afuera".
Los profesionales
Por otro lado, Pfurr cuestionó la postura de los profesionales del ente y la consideró "la situación más irracional", ya que "a partir de mayo fue rescalafonado en el EPU (Escalafón Profesional Universitario), y siguen participando de este tipo de reuniones (de reclamo); es más, son los promotores y es gente que, en algunos casos, se ha visto muy beneficiada porque no han sido alcanzadas por el 15% pero este nuevo escalafonamiento los pone con un sueldo más que interesante, y en algunos casos ganan más que el presidente del instituto, sin ninguna responsabilidad patrimonial".

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