Cuatro transportistas fueron infraccionados con importantes excesos de carga en sus camiones. En uno de los casos, se superó casi en 30 mil kilos el peso permitido. En todos los casos los materiales fueron cargados en distintas canteras de la ciudad. Todas las actuaciones fueron giradas al Juzgado de Faltas local.
La primera de las irregularidades fue detectada el pasado martes, cuando agentes de seguridad interceptaron un camión Volskwagen modelo 1920, conducido por Leandro Daniel Tapia, de 26 años y con domicilio en Brandsen. El conductor fue doblemente infraccionado, debido a que no sólo se lo sancionó por un exceso de cargas de 8 mil kilos, sino también por haber realizado la descarga de las piedras que transportaba en la calle.
En el marco de la averiguaciones llevadas a cabo por personal policial se estableció que la carga fue efectuada en el predio de la firma Canteras Argentinas SA, ubicada en la intersección de la Ruta Nacional Nº 226 y la Ruta Provincial Nº 76. Asimismo, se determinó que el camión se dirigía con destino a una hormigonera de Capital Federal.
Por otra parte, otros cuatro transportistas fueron sorprendidos con distintos excesos de carga durante la jornada del pasado sábado.
Uno de ellos se detectó en el puesto de vigilancia de Colonia San Miguel, en ese lugar se interceptó un camión Ford Cargo con una batea marca Pettinari, con una carga de piedra de 55.850 kilos, lo cual se traduce en alrededor de 10 mil kilos de sobrecarga. El transporte era conducido por Mario Gutiérrez, de 32 años y con domicilio en el partido de General Benavides, en el conurbano bonaerense.
De idéntica forma, fue sorprendido el transportista Juan Marcelo Aguirre, de 38 años y con domicilio en Mariano Acosta, partido de Merlo. Aguirre conducía un Ford Cargo con acoplado Pettinari, con una carga de piedras de 72.200 kilos, 27.250 kilos por encima del peso permitido.
Por último, se interceptó a Jorge Enrique Bisbal, de 30 años y con domicilio en Cañuelas, quien tripulaba un camión Cargo con batea Pettinari. El transporte poseía una carga de piedras de 58.150 kilos, algo más de 13 mil kilos de exceso.
Estos tres últimos transportes serian propiedad de la firma Cantera Pompeya, con domicilio comercial en Capital Federal. En todos los casos las cargas habrían sido desarrolladas en el cantera Cantemar SA, situada en el paraje Cerro Sotuyo, en Colonia San Miguel.
Según explicaron distintas fuentes policiales y vinculadas con el Ejecutivo local, contactadas telefónicamente por EL POPULAR, la metodología en este tipo de casos consiste en trasladar el transporte a un lugar seguro, en la mayoría de los casos el predio municipal de bromatología, en donde se lleva a cabo la regularización del pesaje de la carga y, una vez retirado el excedente, se lo deja continuar con el viaje. No obstante, se realiza a la par la infraccion correspondiente con la intervención del Juzgado de Faltas local.
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