El bloque de la UCR presentó una nota al presidente del Concejo Deliberante -con copia al Departamento Ejecutivo- reclamando el tratamiento en Comisión de Reglamento de los distintos proyectos de ordenanzas sobre tránsito radicados desde hace mucho tiempo en dicha comisión, con distintas iniciativas de los distintos bloques
La Ley Orgánica de las Municipalidades en el Art. 27º establece que le “corresponde a la función deliberativa municipal reglamentar”: y según el Inciso 18: “El tránsito de personas y de vehículos públicos y privados en las calles y caminos de jurisdicción municipal, atendiendo, en especial, a los conceptos de educación, prevención, ordenamiento y seguridad, así como, en particular, lo relativo a la circulación, estacionamiento, operaciones de cargas y descargas, señalización, remoción de obstáculos y condiciones de funcionamiento de los vehículos, por medio de normas concordantes con las establecidas por el Código de Tránsito de la Provincia”.
Debemos considerar la problemática como una cuestión de Estado. Siendo necesario el llamado de entidades y particulares, y el aporte de sus propuestas en materia de tránsito y seguridad vial. Se debe convocar a: autoridades educativas, docentes, autoridades policiales, inspectores de tránsito, la V.T.V., Vialidad de la Pcia., autoridades médicas, Bomberos Voluntarios, asociaciones de transportistas, Asociación de Motoqueros, compañías de seguros, etc.
El diagnostico de la situación ya es conocido, también sabemos que la ciudad en la que vivimos, desde hace bastante tiempo, es víctima de un tránsito caótico, y que se deben considerar los siniestros de tránsito como accidentes, que son consecuencia de una sumatoria de factores predeterminados y evitables, y se advierte con claridad que las consecuencias irreparables de aquellos, consistentes en pérdidas de vidas humanas, lesiones discapacitantes y daños materiales, significan la vulneración de los derechos humanos a la seguridad, a la salud y al goce de una vida digna. La problemática ha sido calificada como endemia social por la Organización Mundial de la Salud.
Hoy por hoy, Pehuajó no escapa a ello y resulta muy insegura, y obedece a distintos factores. Algunos de ellos humanos, otros la falta de cumplimiento de las normas jurídicas y también a la falta de presencia de la autoridad pública que ocupa en este tema un rol por demás de importante y notamos que la falta de respuesta a los problemas es un tema de todos los días.
Debe quedar bien en claro que el ejecutor de todas las medidas orientadas a mejorar y solucionar esta difícil situación es el Estado Municipal, debiéndose empezar ya con la tarea.
Los problemas que se suscitan a diario en nuestra ciudad resultan claros a la vista de todos, también a la vista de los funcionarios, en especial los encargados de la materia Tránsito, que lo reconocen públicamente.
A los efectos de procurar buscar soluciones a los distintos problemas que existen en el presente y que se vayan generando en el futuro debemos aunar criterios e intentar buscar soluciones a corto, a mediano y a largo plazo.
Debemos contar con un relevamiento de datos previos. No podemos pensar en política alguna -cualquiera sea la materia que tratemos- si ello no va acompañado por un estudio pormenorizado y previo a la puesta en práctica de decisiones y contar con datos estadísticos mediante los cuales se pueda establecer cuantitativa y cualitativamente cómo, cuándo y a quiénes se va a aplicar una decisión determinada. Se hacen necesarios datos relativos a la cantidad de habitantes, cantidad de bicicletas que circulan por nuestra ciudad, ciclomotores, automovilistas, cantidad de empresas de mandado y sus móviles, cantidad de agencias de remises y sus móviles, identificar caso por caso las distintas problemáticas en números, lugar de accidentes, cantidad y tipo de accidentes, fechas, factores climáticos, mapa de riesgos, entre otros.
De dicho estudio, realizado por personal especializado, surgirán cuáles serán los riesgos a que se enfrentará concretamente la Política de Tránsito en Pehuajó. Entendemos que una política de tránsito no debe dejar de considerar tres pilares fundamentales: 1- Educación Vial y Prevención, 2- Creación de una dependencia específica de Tránsito en el ámbito del Departamento Ejecutivo Municipal y 3- Políticas preventivas desde el municipio.
EDUCACIÓN VIAL Y PREVENCIÓN
Como la falta de educación es el mayor problema que acarrea el desorden en el tránsito, se transforma la misma en lo más importante de una política de tránsito seria. Las políticas de educación vial y prevención deben partir fundamentalmente desde el Municipio -a cuyo efecto sería conveniente crear una dependencia de Tránsito-. Se deberían consensuar acciones con el Consejo Escolar y Dirección de Escuelas para hacer obligatorio en todo el partido de Pehuajó la Educación Vial. Así a través de acciones en las distintas escuelas, establecer proyectos educativos con objetivos específicos. Se recomienda la puesta en funcionamiento del Parque de Educación Vial Infantil (Gorriti y Echeverría), con charlas en un SUM a edificarse.
DEPENDENCIA ESPECÍFICA
Es necesario crear una dependencia que coordine y absorba especial y exclusivamente la materia tránsito en todas sus formas. La misma (Dirección de Tránsito o similar) debe contar con presupuesto propio, que será el ente desde donde emanen todas las políticas a aplicarse en todos los sentidos y áreas de la Municipalidad en general, y en especial para su dirección, Oficina de Otorgamiento de carné de conducir, Juzgado de Faltas, etc. Así se establecerán pautas o instrucciones para las distintas áreas, ya sea Secretaría de Obras y Servicios Públicos, Hospital Municipal, Corralón Municipal, instrucción de personal que trabaja en forma directa con maquinaria y elementos generadores de riesgos, para sí o para terceros. La dependencia de tránsito a crearse deberá estar en manos de personal especializado. Se deberá equipar el área específica con recursos humanos suficientes, con adecuado régimen horario, con equipamiento y móviles necesarios (Cuerpo Municipal de Tránsito). Además, implementar un exigente sistema de otorgamiento de licencias de conducir. Así se deberá comenzar con la exigibilidad en todos y cada uno de los requisitos para su otorgamiento. La oficina de otorgamiento de licencias debe brindar a un futuro conductor un instrumento que sea un auténtico reflejo de un excelente conductor en todas sus facetas, dando cuenta de ello sus conocimientos teóricos sobre las distintas señalizaciones y conductas al manejar, dar por sentado que conoce mínimamente las distintas acciones de un buen conducir. (Cursos exigentes, charlas, videos, etc.)
Ente sancionatorio efectivo: resulta fundamental la política a llevarse a cabo desde el Juzgado de Faltas Municipal (hoy colapsado y que debe ser ampliado). El personal, al igual que los inspectores de tránsito, deberán reunir diversas condiciones personales a fijarse de acuerdo con el criterio. Siendo el Juzgado de Faltas Municipal el ente encargado del Juzgamiento de las conductas imprudentes provenientes del Tránsito, entre otras, se llevarán permanentes comunicaciones entre el área de tránsito y dicho ente a los efectos de optimizar el trabajo, desplegar acciones conjuntas y coordinar las pautas a impartir al personal que de ambas instituciones depende, y frente a los problemas concretos de la falta de cumplimiento de la norma se deberá aplicar una política dura en cuanto a la infracción.
Marco legal de aplicación: Ley Nº 13.927 (Código de Tránsito provincial) que adhiere a las leyes Nacional de Tránsito Nº 24.449, y a la Nº 26.363 (Agencia Nacional de Seguridad Vial) y las Ordenanzas vigentes y a sancionarse.
Recursos: la necesidad de concretar a lo largo del tiempo una política de estado sustentable tendiente a ordenar el tránsito vehicular en el distrito y la necesidad de contar con recursos propios directamente afectados al área, determinan la necesidad de crear un fondo específico que podría integrarse: con partidas provenientes de sellado municipal para la obtención de la licencia de conducir, de lo recaudado por el cobro de impuestos de patentes de rodados y de lo recaudado por la descentralización de Patentes Automotores a cargo del municipio, de lo recaudado por infracciones a las normativas de tránsito, de aportes provenientes del sector empresarial local y de subsidios nacionales y provinciales a gestionarse.
POLÍTICAS PREVENTIVAS
Se deben prever políticas para cada unas de las áreas dependientes del Municipio.
Desde la Secretaría de Obras y Servicios Públicos se deben establecer políticas preventivas en las obras municipales que se estén llevando a cabo (tendientes a evitar en lo genérico accidentes a peatones, ciclistas, motociclistas, automovilistas, conductores de maquinarias, circulantes en general y personal municipal, establecer controles preventivos en la parte técnica e instructiva del personal que conduce maquinaria en todas sus formas, señalizaciones, balizamiento y vallado de obras públicas y privadas. Cumplimiento de la ordenanza de las barredoras mecánicas. Se debe proveer a los recolectores de basura de vestimenta adecuada especial (material reflectante) a los fines de su propia seguridad personal.
Se deben pintar todos los móviles que pertenecen a Servicios Municipal de balizado especial, a los fines preventivos en los momentos de su detención nocturna.
Las condiciones del parque automotor municipal deben ser el ejemplo para la sociedad (condiciones técnicas, reglamentarias y seguro) es decir todos los móviles que forman parte del Municipio deben estar rigurosamente controlados, con todas sus partes, patentados, en excelente estado de conservación.
Se debe proveer a reglamentar definitivamente a las empresas de remises, de mandados, empresas de transporte de personas y corralones de materiales, volquetes, etc.
En cuanto a los corralones de materiales de construcción se les debe exigir
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