Ante la preocupación de los vecinos por la aplicación de este herbicida, decidimos entrevistar a un Ingeniero Agrónomo y al sub secretario de Medio Ambiente de la Municipalidad de Chacabuco.
En Chacabuco, varios vecinos están preocupados por la incidencia que este agroquímico puede llegar a tener en los seres humanos. Es por eso que decidimos hablar con el Ingeniero Agrónomo del Campo de Innovación Tecnológica (CIT) que Bayer posee en Chacabuco, Matías Pastore y con el sub secretario de Medio Ambiente municipal, Rodolfo Bertinatto.
“Es un tema muy sensible, donde hay opiniones muy diversas”, comienza aclarando Pastore. “Los productos que se utilizan, pasan distintos test de laboratorio, luego de invernáculo y por último pruebas a campo. Todo eso auditado bajo estrictas normas de bioseguridad: para tener una idea, un producto tarda 15 años para salir al mercado”.
El Ingeniero quiso llevar tranquilidad ante rumores de que se estén comercializando en nuestro país productos sin la aprobación del Estado: “ninguna compañía puede importar un producto que esté habilitado en otro país y comercializarlo en nuestro territorio, sin previa autorización de Senasa”. También aclaró que “en el país que se cae el uso de un producto, provoca un efecto dominó, se transforma en una medida global: si no se puede utilizar en la Comunidad Europea, por ejemplo, tampoco puede utilizarse en Argentina, ésa al menos es la política de Bayer”, aclaró.
Al hablar del Glifosato, que hoy se encuentra en el centro de los cuestionamientos, el profesional aclaró que “es uno de los más estudiados en el mundo y no ha sido prohibido en ningún lado. Debido a la baja toxicidad que tiene, permite que hasta su uso en grandes dosis tampoco provoque daños al medio ambiente”.
“El uso indebido de los productos fitosanitarios, es el que lleva a exponer a la población a riesgos de contaminación. En zonas cercanas a conjuntos poblacionales, se recomienda el uso de equipos terrestres, teniendo en cuenta las condiciones medioambientales en el momento de la aplicación, que no haya viento. Todas as decisiones agronómicas deben estar avaladas por la firma de un profesional; y las empresas que realizan fumigaciones aéreas o terrestres deben tener los avales de profesionales que se hagan cargo del mal uso o de las malas técnicas de aplicación que pueden ocasionar daños a la sociedad”, concluyó.
La palabra del Estado
Este informe siguió con el testimonio del Estado, encargado de controlar el uso de estos productos. Para ello entrevistamos al sub secretario de Medio Ambiente, Rodolfo Bertinatto.
“debemos aclarar a la gente que el Round Up - Glifosato- es un producto que está aprobado a través de Senasa, que depende del Ministerio de Agricultura de la Nación. Entró a la Argentina, hace más o menos 20 años, con la patente de Monsanto, y hace 10 años que caducó. Hoy el glifosato ingresa al país en un 90% desde China, a través de otros nombres”, explica.
Con respecto a la toxicidad, Bertinatto informó que es de grado 4: “El 1 es el más tóxico y el 4 es el menos tóxico”. Luego aclara: “todos los productos agroquímicos son tóxicos, como los insecticidas para moscas o cucarachas. Aquí nos cabe, entonces, la responsabilidad con respecto a la utilización de este producto”.
“¿Cómo cuida la Municipalidad de Chacabuco la salud de sus habitantes?”, preguntamos al funcionario, con respecto al uso de herbicidas. “A nosotros nos rige la Ley Provincial 10699, que tiene requisitos con respecto a los aplicadores, a la distancia de las urbanizaciones. Está todo regulado, nosotros en años pasados hemos hecho denuncias de aeroaplicaciones que no han respetado los 2 kilómetros que debe haber con los centros urbanos. También hicimos una ordenanza, la 4562 de agroquímico de la Municipalidad donde está detallado el almacenamiento de agroquímicos, aplicadores terrestres.
El subsecretario también se refirió a la comunidad de O`Higgins, en la que se dieron varios casos de cáncer que han sido denunciados por los vecinos. “Estamos trabajando fundamentalmente en O`Higgins, hablando con los aplicadores terrestres. Para el 9 de septiembre traeremos a Chacabuco temas que hay que debatir en nuestra ciudad, como el arsénico en agua y de contaminación por plaguicidas”.
Para finalizar, Bertinatto, destacó que “con respecto al glifosato hay cuestiones que se están poniendo sobre el tapete, hay cuestiones ideológicas, a veces hay una fuerte presión comercial, no hay que perder de vista que Monsanto perdió hace 10 años la patente. Con esta corporación hay cosas que uno deduce, que no puede decir. Hoy por hoy es uno de los menos contaminantes, y es el Estado el que deberá ocuparse en empezar a resolver este tipo de cosas”.
Notas: Estas son las respuestas de dos profesionales de Chacabuco, hay muchas otras posturas con respecto al tema, por ejemplo la del investigador Jorge Kaczewer, de la Universidad de Buenos Aires, quien afirma que : “”Existe un complejo sistema destinado a impedir la publicación de hallazgos adversos. Gigantescas empresas imponen el tipo de ciencia e investigación científica que se debe hacer. Dominan, por medio de subsidios, departamentos enteros de las universidades”.
Chacabuco Digital no pretende dar por agotar la discusión con estos dos testimonios, sólo es un principio de informe sobre un tema que hoy preocupa a los ciudadanos de Chacabuco.
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