Informe asegura que capos colombianos de drogas operan en Santiago y el Norte del país

La investigación señala que “adquirieron propiedades, negocios y empresas y en algunos montaron sus laboratorios de refinado”. Indica además que “tienen plantaciones y pistas”.
Publicado el 04/06/2012 - Varios de los más importantes capos colombianos de las drogas extendieron sus tentáculos y se habrían instalado en Santiago del Estero y en otras provincias del Norte Argentino, donde adquirieron propiedades, negocios y empresas y hasta caballos de polo.

“La amenaza para la seguridad regional ha llegado a tal nivel que la ministra de Seguridad de Argentina, Nilda Garré, lanzó un SOS a Colombia hace un mes, en la Cumbre de Seguridad de Unasur en Cartagena”, destaca el informe publicado por el diario El Tiempo.

Según dijo Garré: “Van 33 capturas de capos en los últimos meses, 78 propiedades allanadas y 43 empresas intervenidas por lavado de activos” en Argentina.

También habrían extendido su acción hacia otros países de Sudamérica. “Tienen laboratorios en Bolivia y Ecuador y empresas en Paraguay y Uruguay”, segura la investigación.

La historia en Argentina se inició cuando el jefe mafioso y paramilitar, Diego Murillo Bejarano, alias “Don Berna”, extraditado a Estados Unidos, reveló su intención de enviar a su familia a Argentina para protegerlos de los riesgos de las declaraciones que hacía desde una prisión.

Aquí hay evidencia de sobra de que es el trampolín para moverse hacia Paraguay, Uruguay, Bolivia y Chile, además de que en Argentina fueron capturados sicarios y familiares del capo Daniel “El Loco” Barrera.

En Boliva, el propio presidente Evo Morales admite que el narcotráfico superó a sus autoridades.

Una “guerra” entre la banda de “los urabeños” y hombres de “El Loco” Barrera se trasladó hasta Bolivia.

“Tienen laboratorios, siembra de coca y pistas”, señala la investigación y la situación en ese país “llevó a que el viernes se propusiera en Bolivia hacer un censo de colombianos para saber quiénes son delincuentes”.

En Uruguay se gestiona una ley para que, al igual que en Colombia y México, el Ejército pueda entrar a combatir al narcotráfico.

Cuestión legal

Los mafiosos, de acuerdo con el mismo informe, “están aprovechando las debilidades legales de Paraguay y Brasil en materia de lavado e importación de insumos, la baja cobertura de radares en el espacio aéreo de Venezuela y Argentina, la laxitud del control de cultivos en Bolivia y la flexibilidad en materia de inmigración en toda Latinoamérica”.

En Chile también aumentó el narcotráfico y se disparó un 38 por ciento el lavado de dinero a través, principalmente, de casas de cambio con socios de las mafias colombianas.

En Uruguay, la Dirección de Inteligencia investiga si el aumento en la tasa de homicidios está vinculado con la llegada de narcotraficantes colombianos y brasileños.

La investigación señala que “tuvo acceso a informes de inteligencia que hablan de más de 200 propiedades de la mafia colombiana en estos países, incluidos caballos de polo, condominios y empresas de productos cárnicos, máquinas cosechadoras, empresas de exportación de piedras preciosas y comercialización de embriones vacunos que usan de fachada para exportar coca a Europa y EE.UU.”

Todas esas “empresas” están vinculadas a “castas mafiosas” como la de “Micky” Ramírez (en Uruguay), el “Loco” Barrera (Paraguay), “Martín Llanos” (Bolivia y Venezuela) y Leónidas Vargas (Chile). Mientras, añade: “En Argentina casi todas confluyen”.

El director de la Policía colombiana, general Óscar Naranjo, reveló al diario que “ya son 32 los narcos colombianos que han caído en el exterior, la mayoría en países latinoamericanos”. l

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