En Río Negro son 159 los rionegrinos que esperan la oportunidad de la donación de un órgano para recuperar calidad de vida. De ellos 140 necesitan un riñón y 61 que esperan córneas. Es una cantidad importante, teniendo en cuenta el total de la población de la provincia.
Admitió una disminución de la donación de órganos en la provincia comparada con años anteriores y detalló que en estos cinco meses se realizaron cuatro operativos, pero se registraron negativas a la donación y sólo uno de ellos fue efectivo "tal vez por falta de una adecuada información sobre lo que se trabaja para recuperar ese tiempo perdido durante el año".
Pensar en la vida de los demás cuando se está perdiendo la de un ser querido es bastante difícil y se requiere de un enorme gesto de solidaridad, pero también de una adecuada información que modifique conceptos culturales como pensar que mientras el corazón late aún hay vida.
"Cuando se produce la muerte del cerebro, aunque el corazón siga latiendo, la persona ya falleció y para determinar esta muerte cerebral se deben realizar una serie de estudios que se respetan rigurosamente para confirmar ese diagnóstico. Recién allí se puede empezar a hablar de la posibilidad de una ablación de órganos", explicó Arslanian.
Puntualizó que una vez que se inicia un operativo de donación paralelamente comienza el de trasplante que requiere no solo de una estructura profesional sino de una logística, además de la intervención del Incucai y los Cucai regionales que garantizan la transparencia y la equidad de cada operativo.
Arslanian enfatizó en la necesidad de una mayor información sobre el tema para generar conciencia al admitir que "falta un largo camino para que seamos naturalmente donantes".
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