Se desprende de los propios datos "oficiales" del INDEC, quien determinó que en esta parte del país, sólo un poco más del 2 por ciento no tiene trabajo. Aseguró, asimismo, que un porcentaje que orilla al medio centenar está ubicado en la franja de los trabajadores informales.
Eso significa que un poco más de 4 millones de asalariados trabajan en forma irregular, sin aportes a la seguridad social, según las cifras del cuarto trimestre del año pasado difundida ayer por el INDEC.
En diciembre de 2010 el 33,7 por ciento de la fuerza laboral no contaba con descuentos jubilatorios y sociales, con lo cual a diciembre de 2011 el porcentaje se elevó en medio punto.
Traducido en cifras, más de 440 mil personas más se vieron afectadas por una relación laboral irregular durante el año pasado.
De acuerdo con los datos oficiales sobre una Población Económicamente Activa (PEA) de 17 millones de personas y con una desocupación de 6,3 por ciento, la cantidad de trabajadores totales se ubican en 15.861.000 personas.
De ellos, el 77,4 por ciento sobre asalariados, lo que equivale a 12.276.414 individuos, de los cuales el 34,2 por ciento no está inscripto formalmente.
Esto equivale a 4.198.533 sin empleo formal, 443.000 más que se deduce de los mismos cálculos con datos oficiales de diciembre de 2010.
Con respecto al tercer trimestre de 2011, la situación se mantuvo estable, ya que en ese período los empleados no reconocidos ascendían al 34,3 por ciento de la fuerza laboral.
LA PEOR
La peor situación se observa en el norte del país. En la región noroeste, los trabajadores en negro son el 41,9 por ciento del total, mientras que en nordeste el 41 por ciento.
El dato contrasta con informes de desocupación oficiales que dan cuenta de tasas de desocupación de 3,4 en el noreste, con pisos de 0,9 por ciento en Posadas y 2,2 por ciento en Formosa.
El mismo informe del Indec precisó que en la región de Cuyo, el 34,5 por ciento de los empleados están en situación irregular, al tiempo que en la región pampeana ese porcentaje es de 32,1 por ciento y en la Patagonia de 22 por ciento.
En el Gran Buenos Aires, el empleo "en negro" afecta al 34,1 por ciento de los trabajadores. La informalidad tuvo una caída importante con relación a los años de recesión y crisis (1998-2002).
Luego, con la recuperación, fue descendiendo año tras año, pero en los dos últimos se mantuvo en torno del 33/36%. Esto significa que uno de cada 3 asalariados no está registrado en su lugar de trabajo.
Por este estancamiento, la consultora CIFRA, vinculada a la CTA oficialista de Hugo Yasky, sostiene que "el trabajo no registrado permanece en niveles elevados y similares a los verificados a mediados de la década del 90".
Con una tasa de desempleo del 6,7%, del Informe del INDEC se desprende que la falta de trabajo afecta a los más jóvenes. Entre la población femenina de hasta 29 años el desempleo alcanza al 16,7% y entre los varones al 11,9%. Pero nuevamente esta situación es más crítica en la Capital y GBA con índices del 19,5% entre las mujeres jóvenes y del 13,4% entre los varones.
Por actividades, el empleo no registrado sobresale en el servicio doméstico, la construcción, el sector rural y los servicios.
El empleo en negro significa que el trabajador no tiene la cobertura de las asignaciones familiares, jubilación, pensión, obra social y accidentes de trabajo. Además, en general, cobra un salario, en promedio, entre un 30 y 40% inferior al de los registrados. En cambio, puede percibir la asignación universal por hijo.
Todos estos datos comprenden a los trabajadores en relación en dependencia. No hay cifras de la informalidad entre los trabajadores independientes, profesionales o autónomos.

Comentá la nota