Los influyentes en el “mundo Pérez”

Los influyentes en el “mundo Pérez”
Algunos son históricos del peronismo. Otros, son claros referentes de la gestión Jaque. Aunque también los hay aquellos que desde el cristinismo aportaron para que el ex ministro de Infraestructura llegara a convertirse en gobernador electo.
Si hay algo que tiene en claro el gobernador electo, Francisco “Paco” Pérez, es que no va a haber “paquismo”. Lo adelantó en plena campaña y lo sigue sosteniendo después de las elecciones que lo llevaron directo al sillón de San Martín. Pero delante y detrás de escena están los “paquitos”, es decir, aquellos personajes que desde arriba -y desde abajo- jugaron para su candidato hasta consagrarlo como la máxima autoridad.

Como el trabajo que realizan las hormigas, la gente de Pérez trabajó con tres características: dividiéndose los niveles, en forma sigilosa, y empujando sin que se note demasiado.

En esta carrera electoral, se reconoce a Pérez la capacidad de que “siendo uno más en la política mendocina” llegó a convertirse en el hombre más importante de la provincia. Este logro es, en parte, el resultado de la propia voluntad pero, sin dudas, gracias a haberse codeado con las personas de mayor influencia en esta nueva etapa del gobierno de Cristina Fernández.

Allí estuvieron los funcionarios de la Anses y de la fundación Gestar, es decir, un espacio creado por Néstor Kirchner para formar dirigentes kirchneristas. Diego Bossio, Mauricio Mazzón (hijo de Juan Carlos) y Rodrigo Ruete, fueron quienes bancaron al ex ministro de Infraestructura en la Rosada logrando, incluso, el posterior apoyo del recién electo vicepresidente, Amado Boudou. En el equipo que juega para “Paco”, el dúo Bossio-Mazzón sería el 8 y el 10 que le pasa la pelota para que haga el gol. En el mejor equipo del mundo, el Barcelona, Bossio sería Xavi y Mazzón, Iniesta.

Siendo el último en lanzarse, “Paco” tuvo la habilidad de tender los puentes necesarios para llegar a la Nación. Allí colaboró como “contacto”, el actual juez de la Suprema Corte de Justicia, Mario Adaro, quien le hizo un guiño con el titular de la Anses, hoy, uno de los diez funcionarios que Cristina consulta. Pero además, la búsqueda de apoyo de Pérez en la Anses fue más que oportuno ya que Bossio conformó, en su momento, el bando anti-Cazabán, quien también se había postulado para la Gobernación y quien capitalizaba el apoyo de Celso Jaque.

El “Chiqui” no tuvo proyección nacional y Mauricio Mazzón, operador de su padre “el Chueco” en Mendoza, le dio la baja definitiva de la lista de candidatos y la habilitación a Francisco Pérez. Desde entonces, el cónclave nacional empujó hasta lograr la bendición de la presidenta y lo que hasta hace unos meses sonaba impensado, es decir, que Cristina llevara a Pérez a la Asamblea General de la ONU celebrada en Nueva York y que lo mencionara como “un joven talentoso” en el discurso de la noche del 23 de octubre.

Pero para ser gobernador no basta con tener el aval de la presidenta. Ante todo, Paco tuvo que formar el comando provincial con figuras de confianza, representativas de cada sector y con poder territorial. En esta instancia estuvo firme su compañero de fórmula, Carlos Ciurca, quien llegó a delinear el perfil político de “Paco”. “Carlos me enseñó a ser más moderado”, aseguró en sus entrevistas previas a la elección. El rol de Ciurca en el mundo de Pérez es fundamental.

No sólo por su experiencia y su peso político sino porque el vicegobernador electo es quien tiene el aparato del justicialismo ortodoxo. En este esquema territorial, Eduardo Bauzá fue la pata fuerte del comando y hombre de Ciurca desde el Ministerio de Seguridad, cuando era jefe de gabinete.

El hombre de Ciurca se convirtió en el jefe de campaña y aunque al principio no era de la gente de confianza de “Paco”, Bauzá llegó a complementarse a la perfección con el nuevo mandatario. “Eduardo se portó muy bien con nosotros por lo que tendrá un lugar privilegiado en nuestro equipo”, confesó el sucesor de Jaque antes de viajar a Córdoba.

Otro de los referentes de Pérez fue la diputada nacional, Patricia Fadel. Su relación con el candidato nunca fue de amistad pero sí de respeto y “admiración”. Fadel fue quien timoneó el momento más arduo de la campaña cuando Pérez tuvo que desprenderse del proyecto San Jorge y pedir a sus legisladores que archivaran el proyecto. Pero además, Fadel es la representante de los azules en el gobierno de Pérez y la mano derecha de Juan Carlos Mazzón.

Lo más probable es que la legisladora no ocupe un lugar en el nuevo gabinete ya que la idea es que apuntale al intendente Martín Aveiro en Tunuyán.

La encargada directa de la agenda y de los aspectos legales fue otra mujer pero esta vez del entorno de Ciurca. Se trata de la directora de Municipalidades y quien asumirá como senadora provincial, Claudia Torres. La legisladora electa fue secretaria de Bauzá y se acercó a Pérez entablando una relación de amistad.

Convocados exclusivamente por “Paco”, el abogado y primo del ex gobernador Arturo Lafalla, Rodolfo “Olfi” Lafalla y el ex mandatario Rodolfo Gabrielli, lo asesoraron desde el inicio de su campaña. “Paco” militó para Gabrielli y para el primo de “Olfi” desde sus comienzos políticos. Para éste, Paco tiene reservado un lugar especial, se cree que el Ministerio de Gobierno.

En cuanto al “Rolo”, “no me ha pedido nada, es muy generoso”, comentó el gobernador, aunque la idea es que sea uno de los asesores de su gobierno. Los otros dos personajes que hicieron un trabajo territorial, al arranque de la campaña, fue el titular de Anses Mendoza, Héctor Rasso y el secretario de Turismo, Luis Böhm. Ambos fueron atenuando su participación en la recta final. El “Gringo” es amigo de Pérez pero por cuestiones de salud se apartó de la campaña y Rasso no mantiene una buena relación con Ciurca por lo que, al cierre, le bajaron el perfil.

El último escalafón lo integran los “amigos” de Pérez y quienes acompañaron al gobernador desde que era ministro. Son sus asesores y secretarios. Entre ellos, Sergio Isuani (secretario privado de “Paco”), Sergio “Mono” Quiroga y Francisco García Ibáñez, los más cercanos. El círculo íntimo lo integran también Antonio Araya, Héctor Caputto y Luis Tobelli, quienes se desempeñaron en distintos cargos de segunda línea cuando Pérez era ministro.

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