Los valores de los principales productos de la canasta básica mostraron un alarmante crecimiento. En un año, el kilo de papas aumentó 143%, la yerba, 104% y los fideos, 63%.
Justamente, las cifras no dejan lugar a dudas. Un relevamiento realizado por este diario dejó como resultado que, por ejemplo, en octubre de 2011 el sachet de leche de primera calidad se conseguía a unos 3,95 pesos, mientras que en la actualidad ese mismo producto cotiza a 6,79 pesos (ver página 4). Es decir, aumentó un 71%.
En el caso de los fideos el aumento tambien fue muy pronunciado ya que, en igual periodo, el precio del paquete de 500 gramos, de primera marca, se incrementó en casi un 63%.
Aun es más exorbitante el incremento en un alimento básico de la dieta de los argentinos, como es la papa, ya que en un año el kilo pasó de 3,49 pesos a 8,90. Es decir, registró un aumento del 143%. Y algo similar ocurrió con el paquete de kilo de yerba, de mediana calidad, que aumentó el 104%. “Con referencia a los lácteos, hace rato que se ve un incremento. Ahora en algunos lugares ha pasado la barrera de los cuatro, cinco y hasta seis pesos”, explicó a este medio el titular de la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores (Adduc), Osvaldo Bassano.
Según Bassano, “lo que hay que ver muy detenidamente es la gran dispersión de precios. Pasan los meses y cada vez se nota más la dispersión de precios con referencia a centros urbanos, hipermercados, supermercados. Incluso con cambios en los precios en el mismo día”.
“Las ofertas o las promociones que hacen muchas veces las mueven en el mismo día o en un día distinto. Y los fines de semana hay incrementos que son notablemente superiores a los que normalmente uno considera”, continuó el presidente de la mencionada entidad de consumidores.
Mentiras que no se sostienen
Lo cierto es que esta realidad parece pasar desapercibida para el Gobierno nacional, cuyos funcionarios se empecinan en tratar de demostrar que los valores no sufrieron ningún tipo de modificación en los últimos años y que los números vertidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) son absolutamente creíbles.
Sin ir más lejos, el pasado viernes, el polémico secretario de Comercio, Guillermo Moreno, dijo que desde 2010 los precios de los cortes de carne no sufrieron modificaciones. Pese a ello, un informe reciente presentado por el titular de Consumidores Libres, Héctor Polino, marca que alimentos para el almuerzo tradicional de cualquier familia argentina como la carnaza o la carne picada común han registrado aumentos del 1,26% y del 1,94% durante la primera quincena de este mes, mientras que el kilo de osobuco ya cuesta alrededor de 24 pesos en cualquier carnicería.
“Siempre está todo más caro. Eso de no aceptar que no haya inflación… Hay un montón de inflación”, concluyó Sara, una de las tantas vecinas platenses que dieron su opinión a Hoy sobre la situación que pone en estado de alerta a quienes visitan supermercados y tiendas de barrio regularmente. En definitiva, la inflación está poniendo a las familias platenses al borde de un ataque de nervios y ya hay muy pocos bolsillos que resistan semejante aumento de precios.
“Está todo muy mal, cada vez más caro”
Horacio, otro de los vecinos platenses que salían de un reconocido supermercado, aseguró a Hoy que “nosotros notamos que de viernes a viernes sigue aumentando. Es permanente”.
“Los lácteos están muy caros y son cosas que son de primera necesidad, no se pueden cambiar. Y no hay segundas marcas. Incluso uno nota que faltan productos”, dijo.
“Necesito más plata para la primera compra del mes”
Melina, una joven que se disponía a realizar una nueva visita al supermercado, también dejó sus impresiones sobre la inflación.
“Los precios en general no van de acuerdo con el aumento del salario”, indicó a Hoy, y resaltó además que ”gastaba por semana 300 o 400 pesos y de repente veo esto, cada vez necesito más plata para la primera compra del mes”.

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