La suba de precios generó un cruce entre el ministro de Economía y el aliado K Hugo Moyano. Boudou dijo que sólo hay "tensión en los precios". El camionero se dio un baño de realidad y respondió que "nadie" la puede negar. Los K, ausentes
Lo que ha divido las aguas dentro de la propia tropa kirchnerista ha sido la inflación, fenómeno que el ministro de Economía Amado Boudou acaba de colocar en el plano de lo irreal planteándolo de la siguiente manera: "Tensión en los precios no necesariamente es inflación", dijo, y agregó que "puede haber alguna tensión de precios cuando hay crecimiento, pero esto no lo tenemos que poner como el fantasma de la inflación".
Entre las ocho acepciones que la Real Academia Española le asigna a tensión, quizá la que más se ajuste sea aquella que la define como un "estado anímico de excitación, impaciencia, esfuerzo o exaltación". Acaso, lo que la escalada de precios genera entre quienes han tenido que resignar otros gastos para asegurarse el pago de la cuota escolar, o entre los que han decidido consumir platos con carne sólo dos o tres veces por semana.
Para el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Indec), la inflación de febrero -la más alta de esta gestión presidencial- fue de 1,2% con relación a enero. Apenas la mitad de las estimaciones privadas que, dicho sea de paso, vaticinan que la sumatoria anual trepará hasta el 20% o el 25%, con la consecuente pérdida del poder adquisitivo.
El Gobierno aún no lo asume como una amenaza real, pero el Grupo Fénix -compuesto por economistas de la UBA afines a sus políticas- advirtió sobre el avance de la inflación y pidió poner la "máxima atención" en ella. Es más, hasta el líder cegetista Hugo Moyano salió a advertir que es un problema de este mundo, y aquí su dicotomía con Boudou, al que los rumores de pasillo ya dieron varias veces por renunciante.
"Nadie puede negar que la inflación es una realidad", dijo el camionero horas después de que el ministro esgrimiera su postura negativista y acusara que "alrededor de este tema se está planteando una situación que tiene que ver con volver a viejas recetas, y eso no lo vamos a hacer".
Moyano ya había dicho que en la CGT no se guían por el Indec sino por las góndolas de los comercios. "¿Tensión?", preguntó, y continuó: "Tensión... No sé qué habrá querido decir", pero "nadie puede negar que la inflación es una realidad. La palpamos todos los días en el supermercado".
El baño de realidad que se ha dado el ladero de los K no tiene mucho de heroísmo; por el contrario, responde a sus intereses dirigenciales. Los próximos días lo mostrarán parado en la senda de las paritarias, desde la que enunciará un reclamo salarial que se equipare con el aumento del costo de vida. "Seguramente los pisos van a ser altos", adelantó antes de recordar una de las frases célebres del ex presidente Juan Domingo Perón: "Alguien que sabía más que nosotros nos enseñó que la única verdad es la realidad, y la realidad lo que indica es que hay" inflación.
Consultado sobre la suba del 25% que plantean algunos gremios, Moyano respondió que "todavía no hay nada concreto", ya que "una cosa es el reclamo y otra el número al que se llega". Pero, insistió, "los pisos seguramente van a ser altos".
Más allá de esa disputa, la escalada inflacionaria no sólo ha comenzado a horadar la capacidad financiera de la clase media, sino que ha empujado a infinidad de familias a la pobreza.
Si el Gobierno persiste en su actitud autista y no la transporta al terreno de lo real, de nada servirá el crecimiento económico; o en todo caso no les servirá a quienes dependen de un sueldo para llegar a fin de mes.
Un round con Buzzi por el IVA
Hugo Moyano no sólo polemizó ayer con el ministro de Economía, sino también con el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi. Aunque en este caso fue por el pedido de la Mesa de Enlace para eliminar el IVA a la carne vacuna.
"Me gustaría que fuera él, como representante obrero, el que dijera que le saquen impuestos a los alimentos de los trabajadores", lanzó Buzzi, y el sindicalista lo acusó de "apoyar" las políticas que sugiere la Sociedad Rural Argentina.
"Hemos propuesto al Gobierno -dijo Moyano- que como el trabajador gasta el 80% y el 90% de sus salarios en alimentos, le sea reducido el IVA (a través) de las cuentas bancarias" por las que cobran sus sueldos. "Seguimos con la idea, pero no queremos que se haga a través de la reducción,
porque seguramente no va a ser trasladada a los precios", reforzó.
En una entrevista radial, Buzzi se burló de Moyano al remedar el tono de su voz, hecho por el cual el dirigente gremial lo calificó de "imitador malo" y lo instó a "defender" al pequeño y mediano productor.




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