En junio, las ventas minoristas crecieron un 6,4% respecto del mismo mes del año pasado. Los comerciantes dicen que cada vez más marplatenses compran en cuotas y en el mayor plazo posible. El uso de las tarjetas de crédito es el modo de financiamiento preferido por los consumidores. Ropa y electrodomésticos son los bienes más elegidos.
El uso de las tarjetas de crédito es el modo de financiamiento más elegido por los consumidores marplatenses, que están a la expectativa de las ofertas en días puntuales de marcas determinadas y de los planes de pago de entre 12, 18 y 24 cuotas.
Según explicaron los comerciantes consultados por LA CAPITAL, el crecimiento de las ventas de los negocios minoristas en junio estuvieron impulsadas por los festejos del Día del Padre y los aguinaldos pagados antes de fin de mes.
En los negocios aseguraron que cada vez más marplatenses compran lo que necesitan en cuotas. Las posibilidades que otorgaron los comercios de electrodomésticos, supermercados y bancos acentuó la tendencia a que los consumidores utilicen esta opción como forma de financiamiento para adquirir bienes.
Pero, ya en detalle, son ellas las que privilegian el uso del pago fragmentado. De acuerdo con los comerciantes, las mujeres compran más en cuotas que los hombres. Por otro lado, son los artículos del hogar los bienes más adquiridos por los amantes de la financiación. Detrás viene la ropa.
En los últimos meses, bancos, marcas, fabricantes, shoppings y tarjetas de crédito desataron un verdadero festival de promociones y beneficios, que incluyen hasta 50 cuotas sin interés e importantes descuentos. Los LCD y las notebooks son los principales protagonistas de este boom, pero cada día se suman nuevos productos: además de electrónicos y bienes durables, hoy es posible conseguir financiación holgada y rebajas en casi todo: pasajes aéreos, indumentaria, abonos a espectáculos, muebles, comestibles, productos de perfumería, entre otras cosas. Los descuentos y la financiación los afrontan las marcas, las cadenas o los bancos, según el caso.
"En cuanto a los bienes más financiados por los diferentes estratos sociales, las mujeres son las que más pagan sus compras en cuotas en casi todos los rubros", dijo Carlos Focilo, encargado de una casa de electrodomésticos ubicado en el centro de la ciudad.
Con una inflación en alza, los economistas explican que endeudarse en pesos es negocio, más aún si es a tasa cero, como ocurre con muchas de las promociones que ofrecen las grandes tarjetas de crédito. Con la memoria todavía fresca sobre cómo actuar en tiempos de aumentos de precios, la gente prefiere guardarse el efectivo y consumir en cuotas o financiándose con el banco. Así, entre el público minorista, el crédito que más crece no es el hipotecario o el prendario, que involucra generalmente decisiones que no suelen responder a una necesidad de consumo básico, pero sí de corto plazo. La mayoría de las personas que hoy piensan comprar un bien durable, como es un electrodoméstico, dicen que planean pagar financiándose con un préstamo personal o utilizando los planes de cuotas que ofrecen las tarjetas de crédito.
"En este año se incrementaron la cantidad de transacciones y el uso de las tarjetas, a partir de los planes de cuotas sin interés. Las promociones que lanzamos de hasta 24 pagos tuvieron mucho éxito", sostuvo Macarena Veldaño, empleada de una casa de ropa deportiva ubicada en el corazón de la avenida Juan B. Justo.
El método del consumo financiado, sin embargo, no es un fenómeno de masas. La mayoría de la gente que hoy acumula deuda no pertenece a los segmentos más bajos de la población, sino a los medios y medios altos. "La gente tiene límites en la tarjeta y le alcanza para comprar cosas con un ticket promedio de 3 mil pesos", explicaron en los comercios.
Siempre que la tasa sea cero o menor al 20% -por debajo de la inflación real proyectada-, comprar en cuotas puede resultar bien atractivo. Como muchos otros clientes, el joven Leandro Paoli, de 32 años, dice que adoptó recientemente el hábito de financiar la adquisición de bienes. "Antes pagaba en efectivo porque muchos comercios te hacían descuento. Ahora prefiero pagar con tarjeta", cuenta.
Rodolfo Fuenes, de 47 años, es otro ejemplo de un cliente que, sin tener la necesidad, se tentó con las promociones, y aprovechó las 24 cuotas de una casa de electrodomésticos para hacerse de un lavarropas de $2300: "La verdad es que contaba con el dinero; es la primera vez que compro en tantas cuotas. Pero creo que el descuento es mayor que en efectivo", afirma.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reconoció que el consumo con tarjeta tuvo un rol protagónico y explicó que "el público financió todo lo que pudo y en el mayor plazo de cuotas posibles". Además, la cámara señaló que el consumidor se mueve muy atento a los descuentos que se lanzan en el mercado y en muchos casos hasta sale a comprar exclusivamente ofertas.
Por eso, los comercios más chicos debieron poner en marcha promociones para competir con las rebajas de los negocios que pertenecen a grandes cadenas, en muchos casos resignando rentabilidad.
En términos de consumo, junio fue un espejo de mayo: las ventas se movieron firmes, con un público que compra, pero más selectivamente.
En la última semana del mes pasado, la ola de frío impulsó la venta de rubros diversos, como indumentaria de invierno, calzados y electrodomésticos, sobre todo calefactores. Con el resultado de junio, las ventas minoristas acumularon un aumento interanual promedio de 7 por ciento en el primer semestre del año.
La expansión de las ventas viene superando las expectativas iniciales de los comercios, que esperaban mayor inestabilidad en la demanda como consecuencia de los ruidos electorales habituales, que por ahora no se están produciendo
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