Los hogares menos pudientes de nuestra sociedad, que gastan entre el 80 y 100% de sus ingresos en comida, son quienes sufren por el impuesto más regresivo de todos.
Mientras que la CBA pasó desde los 1.354,40 pesos en julio del año pasado a los actuales 1.940,80; la CBT varió, en igual período, de los 3.138,40 pesos a 4.013,20, siempre de acuerdo con los datos del centro de estudios local.
"Claramente, la suba de precios afecta con mayor fuerza a los pobres, quienes gastan entre el 80 y 100% de sus ingresos en alimentos, mientras que los ricos compran toda una serie de bienes y servicios que no fueron alcanzados en la misma proporción por la inflación", explicó el investigador del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), Dan Adaszko.
Coincidentemente, María Inés Frapiccini, economista del CREEBBA, recordó que al pesar la inflación con mayor fuerza en los capítulos y rubros básicos del Indice de Precios al Consumidor (IPC), las capas más desprotegidas de la sociedad son las que más sufren sus efectos.
"En el último año, en Bahía Blanca, el capítulo Alimentos y bebidas creció un 29,6%, muy por encima del Nivel General del IPC, que aumentó un 19,3%", explicó Frapiccini.
A pesar de ello, acotó Adaszko, la Asignación Universal por Hijo (APH), otorgada en octubre de 2009, compensaría el crecimiento de la pobreza, que en la actualidad (según los últimos datos de la UCA) afecta a casi el 30% de la población argentina.
"Aún así, estimamos que las continuas subas en alimentos restarán rápidamente poder de compra a la APH", advirtió el analista.
Desde octubre del año pasado hasta el primer trimestre de 2010 la asignación perdió por la suba en alimentos un 16% de su poder adquisitivo, de acuerdo con SEL Consultores, lo que motivó que la presidenta anunciará, semanas atrás, una suba del 22,2% en este aporte.
Fuera de tiempo . Consciente de que la caída en el nivel de actividad tiene un elevado costo en términos electorales, el gobierno está decidido a extender la recuperación económica a toda costa.
Pero fogonear el gasto público (que crece a tasas superiores al 35% anual) en un contexto en que el gasto privado también aumenta, no está exento de algunos costos.
"El gobierno hace gasto procíclico justo ahora que la economía `vuela`, de forma que el ajuste por precios es inevitable, porque una cosa es expandirlo en 2009, cuando el país atravesaba una recesión, provocada por los efectos de la crisis global, y otra es hacerlo ahora, cuando la actividad está en suba", explicó el economista local Jorge Pazzi.
Para Roberto Lavagna, ex ministro de Néstor Kirchner, parar la suba de precios es imprescindible si busca evitarse que la inflación se "coma" el salario y las jubilaciones.
El economista y fundador de la consultora Ecolatina lanzó una nueva página web con una nota titulada "Paremos la inflación", toda una advertencia de quien fuera candidato a presidente en 2007.
CUADRO APARTE
¿Cómo se componen
la CBA y la CBT?
La Canasta Básica Alimentaria (CBA) que calcula el CREEBBA se compone por la mayor parte de los rubros que conforman el capítulo Alimentos y bebidas del Indice de Precios al Consumidor (IPC), con cantidades de consumo estándares para el grupo familiar de referencia.
Incluye: cereales y derivados, carne vacuna, de ave y de pescado, fiambres, leche y sus derivados, azúcar, infusiones etcétera.
La Canasta Básica Total (CBT) incluye, además de los rubros anteriores: indumentaria, vivienda, equipamiento del hogar, transporte y comunicaciones, salud, educación, esparcimiento y bienes y servicios varios.


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