La inflación castigó duro a nuestra región

Un relevamiento de productos seleccionados arrojó aumentos del 166 al 577 % en los últimos siete años. Como ejemplo el jabón de tocados aumentó el 402 %, la yerba un 460 % o el arroz más del 500 % en este período.
La mayoría de los consumidores argentinos se maneja por sensaciones a la hora de comprar en grandes centros comerciales, hasta que la realidad los obliga a tomar recaudos con su billetera para no llegar "arañando" a fin de mes.

Caen en la cuenta, por ejemplo, que cada vez que van al supermercado a buscar sus provisiones tienen que pagar más dinero por similar cantidad de mercadería.

O bien, perciben que en cada incursión por el híper o súper el hecho de poder llenar el carrito significa una erogación monetaria de proporciones. O que tienen que optar por productos de menor calidad o privarse de llevar algo que les gusta y que hasta hace un tiempo podían comprarlo sin problemas.

En otras palabras, viven y sufren en carne propia el hecho de que la inflación corre mucho más rápido que sus ingresos monetarios.

Para descartar sensaciones y entrar un poquito más en la disputa diaria entre la inflación oficial que proporciona el Indec y los incrementos reales de los productos, "Río Negro" realizó un simple ejercicio de comparación.

Para tal fin, tomó un par de publicidades de un reconocido supermercado con fuerte presencia en toda la Patagonia, aparecidas en mayo del 2005 y del 2006.

Papel en mano, un cronista fue al mismo comercio a relevar los precios de los productos en cuestión, entre los que se encontraban, entre otros, yerba, desodorante, arroz, fideos, galletitas y salsas.

El resultado al que se arribó con dicho relevamiento, previsible por cierto, es que los precios de los productos aumentaron... y lo hicieron en gran medida.

Vamos a citar algunos ejemplos de lo que se pudo observar. El kilo de yerba Taragüi costaba 3,39 pesos en mayo del 2005. Hoy el mismo producto se consigue a 19 pesos. Su valor se incrementó un 460% en los últimos siete años.

Cabe destacar que la yerba mate fue motivo de una puja de intereses entre el gobierno, productores y cadena de comercialización que derivó en el faltante o escasez de este producto en las góndolas de los distintos comercios de la región. Es por ello que el precio del kilo de yerba llegó a estar incluso por encima del valor relevado en esta oportunidad. Todavía es difícil conseguir variedad en este producto y la oferta en los supermercados suele estar limitada a una unidad por persona.

De los productos que aparecían en los avisos de hace algunos años atrás, el que menor incremento de precio sufrió fue el limpiador líquido antibacterial Pinoluz por 900 cc, que pasó de los 2,17 pesos por litro en aquel entonces a los 5,78 pesos que vale hoy. El salto fue del 166%.

Otros productos relacionados con el aseo personal presentes en la publicidad del 2005 fueron el antitranspirante en aerosol Rexona por 175 cc y el jabón de tocador Palmolive, que incluía tres unidades de 90 cc. Para el caso del antitranspirante, su precio inicial fue de 23,94 pesos por litro, para llegar en la actualidad a 77,09 pesos por litro, con una variación entre puntas del 222%.

Por su lado, el jabón de tocador experimentó un alza del 402%, ya que su valor creció desde los 6,85 pesos por kilo que se pagó en mayo del 2005 hasta los 34,40 pesos por kilo actuales.

Hay casos más extremos. Uno de ellos es el del arroz de primera marca. Este producto podía ser adquirido por 2,85 pesos la caja de un kilo en el 2005. Hoy el arroz Gallo vale 19,30 pesos, con una variación del 577% en el período comparado.

No obstante, la oferta es amplia y se puede acceder a productos más baratos sin resignar calidad. La caja de arroz Luchetti, por ejemplo, se consigue a 13,60 pesos, con una brecha entre puntas que baja al 377%, que igual sigue siendo un alza fuerte.

Como se ve, los precios se mueven a buen ritmo y obligan a extremar recursos para no llegar sufriendo a fin de mes, una sensación que muchos ya han vivido en carne propia.

Aprovechar los descuentos en días claves

Mantener una dieta equilibrada en el hogar, que aporte los nutrientes necesarios para los integrantes de la familia, se ha transformado para la mayoría de los argentinos en un desafío. Hay diversas alternativas para estirar el salario y tener alguna chance de llegar aliviados a fin de mes.

Entre las prácticas habituales de los hipermercados figuran los descuentos en algunos días de la semana establecidos según la tarjeta de crédito o débito con la que cuente el usuario. Para estos casos, en particular, los descuentos oscilan entre el 15 y el 20% y suelen tener como requisito un monto mínimo de compra para que puedan ser aplicados.

Los fines de semana siguientes al cierre de la tarjeta de crédito suelen ser utilizados por los grandes comercios para ofrecer estos descuentos, que no hay que dejar pasar desapercibidos ya que en un monto de 300 pesos por compra una rebaja del 15% implica pagar 45 pesos menos.

Otra alternativa es visitar ferias locales en las cuales se puede conseguir verduras y frutas a menor precio. La clave es salir con tiempo y recorrer.

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