Algunas directamente debieron detener parte de sus actividades por la falta de combustible. Los distribuidores prometen entregas que nunca llegan. Hace 20 días que sufren la escasez de GLP
Ayer a primera hora un camión con gas ingresó por una de las puertas del Parque Industrial y muchos de los encargados de planta pensaron que la situación comenzaba a normalizarse. Pero el vehículo fue hasta la planta de Biofarma y se fue. La firma tiene tres tanques de reserva pero desde las últimas semanas sólo funciona con uno.
Las demoras provocaron que muchas detuvieran parte de sus actividades y otras echaran mano a otro combustible más elemental, como es el caso de la leña. Algunas de las calderas en marcha ayer eran alimentadas por troncos y retazos de madera que servían para generar calor y vapor.
La situación también se siente en las oficinas de las distintas fábricas donde la calefacción no funciona más con aparatos de red, sino con improvisadas pantallas conectadas a garrafas de 10 kilos o bien con artefactos eléctricos.
Lo cierto es que la escasez de combustible obligó a las firmas a adaptarse rápidamente. Javier Alarcón, de la empresa Yeruvá SA y encargado del Departamento de Energía de la Uisco, explicó a PUNTAL que en la empresa debieron sustituir el lavado de camiones con agua caliente por uno de tipo manual. “Lamentablemente debimos poner gente a cepillar los tanques de los camiones para higienizarlos porque no tenemos cómo calentar agua”, indicó.
La llegada del frío polar congeló muchas actividades en el Parque Industrial.
Yeruvá es una firma encargada de la investigación y el desarrollo de proteínas animales. Pero en Río Cuarto su laboratorio debió detener su actividad por la crisis energética. “El nivel de actividad en el Parque Industrial lógicamente bajó bastante a partir de esta dificultad. En nuestro caso el laboratorio está parado”, indicó Alarcón.
En otras empresas, la sustitución de combustibles se hizo utilizando fuel oil o gas oil. Sin embargo en estos casos, tal como lo admitió ayer en PUNTAL la Unión Industrial de Córdoba (UIC) los costos de producción se disparan y la productividad cae con igual intensidad.
Cualquiera de los combustibles alternativos tiene un costo varias veces superior al del gas, lo que eleva los valores de fabricación de los distintos productos.
Lo cierto es que además de la situación actual, a las empresas les inquieta la falta de previsibilidad en el suministro a futuro. Esto implica reacomodamientos constantes, incluso con el personal. Algunas firmas ya debieron cambiar los horarios de trabajo de algunos turnos para evitar las temperaturas más bajas.
En definitiva, todo termina impactando, aseguran, en mayores costos para la producción. Aunque en general la crisis energética encuentra a las industrias en crecimiento y con buen ritmo de trabajo. Lo que advierten es que pese a esto, la traba del combustible puede generar secuelas más graves en caso de que las bajas marcas térmicas se den durante muchos días más.
Comentá la nota