Argentina posee la capacidad de producir alimentos para 400 millones de personas. En 2012, se presenta el desafío de incrementar los mercados de exportación e intensificar el proceso de sustitución de importaciones, a fin de defender la industria nacional y generar más trabajo.
El turismo, además del incremento de comercios y empresas vinculadas a brindar distintos servicios, trajo consigo un fuerte impulso la construcción; junto con las canteras, carpinterías, fábricas de mosaicos, de ladrillos y demás insumos del sector. En el siglo XX dio sus primeros pasos la pesca artesanal, logrando convertir a Mar del Plata en el principal polo industrial naval pesquero del país.
La industria textil comenzó a surgir, potenciada en parte, por el aumento de turistas. La calle Juan B. Justo es un icono al que miles de visitantes concurren para adquirir alguna prenda. Se caracterizan los tejidos y prendas terminadas, no sólo destinados al mercado local sino también a la exportación. El cordón frutihortícola cultiva todo tipo de frutas, hortalizas y verduras. Del mismo modo la zona cuenta con productores de carne porcina (fiambres, embutidos), aviar, vacuna y demás productos agropecuarios. La calidad de los productos alimenticios locales desde alfajores, helados a café son una marca indiscutida en Argentina, y en algunos países del exterior.
Por último, la producción de productos químicos, farmacéuticos, maquinarias y equipos, con uno de sus ejes en el Parque Industrial Gral. Savio, viene creciendo de manera sostenida en los últimos años. Este sector cumple un rol estratégico en el proceso de sustitución de importaciones.
Demanda de alimentos
La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) indica que en todo el 2011, los precios internacionales de los alimentos tuvieron una disminución en algunos sectores, pero siguen registrando los valores más altos desde 1990. Respecto a la tendencia futura durante el 2012, el economista superior de la FAO Abdolreza Abbassian, explica que ?los precios internacionales de muchos productos alimentarios básicos disminuyeron en los últimos meses, pero la incertidumbre actual de la economía mundial y los mercados de divisas y energía, impide prever lo que pueda suceder?.
Un sector muy vinculado con la economía marplatense es la industria pesquera. El comercio internacional del mercado de la pesca en 2011, movilizó cerca de 119.700 millones de dólares, con un incremento superior al 11% respecto a los 107.500 millones de dólares registrados en 2010. La causa se debe en parte, al creciente consumo de los mercados emergentes: China, Brasil, India y Malasia. Los principales exportadores de productos pesqueros provienen de China, Tailandia, Indonesia, Marruecos, Namibia y Sudáfrica; teniendo como principal destino la Unión Europea, con España a la cabeza, Estados Unidos y Japón. Sin embargo, la crisis en Europa genera un interrogante respecto a las ventas futuras del sector pesquero local. Esta situación, sumada al aumento de los costos internos de sus insumos (combustible, repuestos) y salarios, la coloca en una situación expectante respecto a su evolución económica futura.
En 2011 cerca de 90,1 millones de toneladas de productos pesqueros provinieron de la pesca; mientras que 61,6 millones de la acuicultura. Esto representa un total de 151,7 millones de toneladas contra las 146,9 producidas en 2010. Cabe destacar que la producción mundial de acuicultura creció un 60% entre el 2000 y el 2008 pasando de tan sólo 32,4 millones de toneladas a 52,5 millones.
Agregar valor
El Gobierno nacional ha anunciado los objetivos sobre los cuales piensa articular su política productiva a futuro, a través del Plan Agroalimentario e Industrial 2020. Entre sus puntos principales se destaca la necesidad de promover la industrialización de la ruralidad.
El concepto ha sido motivo de controversias, consecuencia de distintas interpretaciones. Quizás la mejor definición sea aquella que explica al mismo como el proceso de incorporación de los bienes de capital necesarios para que, las materias primas producidas en el país, puedan ser transformadas en alimentos con un alto valor agregado. Del mismo modo, la mejora de la productividad existente a través de los avances científicos y tecnológicos nacionales. Esto incluye lograr productos preparados, congelados y/o embalados listos para ser exportados al mundo.
Entre otras metas se espera duplicar el PBI industrial llegando a los 140.000 millones de dólares, generar 1,5 millones de empleos adicionales y un aumento de la producción de granos superior a las 160 millones de toneladas. También se pretende intensificar el proceso de sustitución de importaciones llegando al 45% de los que el país importa actualmente. En 2020, debiéramos estar exportando por 167.000 millones de dólares e importando por 139.000 millones.
La situación financiera en el 2012 es compleja a nivel internacional. La balanza comercial argentina 2011, si bien continúa siendo superavitaria con un valor cercano a los 11.000 millones de dólares; posee un déficit en su composición en lo que respecta a autopartes, maquinarias, electrónicos, energía y bienes de consumo, entre otros. El nuevo régimen que regula las importaciones intentará impulsar un proceso de sustitución gradual de aquellas manufacturas industriales que pueden ser producidas en el país. El desafío radica en el arte de lograr que el mismo no frene la cadena de insumos de la industria nacional.
El 2 de setiembre del corriente año la ciudad tendrá la oportunidad de mostrar al país y al mundo, a través de la Exposición Industrial y Rural que impulsa el gobierno municipal, no sólo el potencial productivo que tiene la región sino una realidad desconocida. El Partido de General Pueyrredon no vive exclusivamente del turismo.
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