Los industriales temen que la devaluación brasileña los oxide

El real acumula una depreciación del 18%, lo que impacta sobre la competitividad de las fábricas locales.
Por estos días, lo primero que hacen los industriales cordobeses cuando se levantan a la mañana, es revisar en el diario la cotización del real brasileño. Es que la moneda del vecino país no para de devaluarse respecto del dólar, tendencia que de consolidarse podría impactar de manera directa sobre la competitividad de las fábricas locales.

Ayer, el real llegó a perder hasta un cinco por ciento de su valor contra el billete norteamericano y, si bien por la tarde corrigió su cotización merced a la intervención del Banco Central brasileño, todas las alarmas se prendieron en las oficinas de los empresarios cordobeses. “Estamos siguiendo esta situación con mucha preocupación. Si comparamos la industria brasileña con la argentina, hay una evidente diferencia de competitividad. Y esto de la devaluación del real acentúa esa diferencia, afectando la producción cordobesa”, le dijo a Día a Día Ércole Felippa, presidente de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), al tiempo que recordó que Brasil es el principal destino de nuestra industria.

“La preocupación es muy grande. No sólo estamos mirando la devaluación del real, sino la actitud de los agentes económicos que podrían comenzar a canalizar sus compras hacia otros países. Si llega a pasar eso, vamos a estar en serios problemas. Cambiar un proveedor industrial no se hace de un día para el otro, pero si la moneda brasileña sigue devaluándose, sin dudas impactará en Córdoba”, aseguró por su parte Emilio Etchegorry, titular de la Cámara de Industriales Metalúrgicos.

Brasil es el principal receptor de las exportaciones cordobesas, con un 22 por ciento del total de los envíos al exterior, particularmente vehículos, autopartes y máquinas herramientas. Hasta ahora, las diferencias de escala que tiene nuestra economía con la brasileña, se compensa con un importante diferencial cambiario: aquí el dólar está a 4,24 pesos, mientras que allá cotiza a 1,90 reales por unidad. El problema es que en el último mes la moneda brasileña acumula una depreciación del 18 por ciento (estaba a 1,54 en junio), acotando fuertemente el margen de las industrias nacionales que operan con ese mercado.

Que no decaiga. No obstante lo anterior, los analistas económicos señalan que lo más preocupante es el nivel de actividad de la economía brasileña. “La que más preocupa es el crecimiento económico de Brasil. Sería grave que Brasil se estanque y deje de requerir productos cordobeses, sobretodo autos y autopartes”, entendió Juan Manuel Garzón, economista del Ieral de Fundación Mediterránea.

Para el especialista, la economía brasileña está atravesando un proceso de desaceleración derivado de la alta cotización que tuvo el real en los últimos años, y frente a ese escenario de crecimiento más débil y con un tipo de cambio que ahora se deprecia, a Córdoba se le hará más difícil colocar sus productos en aquel mercado.

De todos modos, Garzón sostuvo que no se prevé que en el corto plazo Brasil entre en recesión, con lo cual las exportaciones cordobesas hacia ese país se mantendrían en niveles similares a los del año pasado. “La relación comercial no va a decaer, aunque ya no es posible pronosticar un crecimiento importante como la que se imaginaba a comienzos de año”, explicó.

En ese sentido, Garzón pidió que, antes que tocar el tipo de cambio, el Gobierno tome medidas contra la inflación de manera de neutralizar la suba de costos internos para las industrias locales.

Comentá la nota