La gente no escatimó en gastos y los padres recibirán regalos como camperas, afeitadoras eléctricas, LCDs, entre otros productos en venta.
El Día del Padre es una de las celebraciones que, sin dudas, genera grandes expectativas en el sector comercial, ya que se trata de una fecha en la que las familias aprovechan para agasajar a uno de los seres más significativos del hogar.
En este aspecto, Nuevo Diario, LV11 y FM 88.1 realizaron un recorrido por las calles céntricas de la ciudad, a fin de corroborar qué es lo que compra la gente y cuál es la tendencia que se maneja en los diferentes locales comerciales.
La mañana comenzó en las casas de ventas de electrodomésticos, donde los gerentes de ventas indicaron que el grueso de la población adquiere estos productos por intermedio de las tarjetas de crédito. Asimismo, reflejaron cuando se trata del Día del Padre, lo que más se vende son los elementos electrónicos, como las afeitadoras, los LCD, las notebooks, netbooks y celulares.
Los precios en este aspecto son muy variados, ya que hay promociones en las que se ofrecen celulares acompañados de algún producto para hombre, como por ejemplo un desodorante, una corbata y un kit para el aseo personal. De este modo, con $189, ya se puede tener un buen regalo, “canchero y con onda, como les gusta a los hombres”, indicaron. Los LCDs, son los que presentan precios un poco más elevados, ya que ascienden a más de $2.000, sin embargo, “con las tarjetas de crédito, las cuotas se hacen mucho más accesibles y las personas se animan a comprar”.
La ropa, favorecida
Otro de los rubros que se vio beneficiado es el sector de indumentaria, tal cual se pudo comprobar durante el recorrido. “Por la época del año, la mayoría elige regalar un suéter, un pantalón bien abrigado, camperas, guantes, bufandas, corbatas y medias”, señaló Javier Luna, de un local ubicado en peatonal Tucumán.
En este aspecto, los precios también presentan importantes variaciones, ya que desde una corbata, cuyo precio ronda en los $35, se puede conseguir una campera que cuesta $500 o más, dependiendo la casa o la marca de la prenda.
Por el lado de los calzados, también hubo una “buena venta”, explicó Juan Lotto, de una zapatería, quien además señaló que “en otras ocasiones, la venta fue superior, pero esperamos hasta mañana (por hoy) que aumente, porque el santiagueño está acostumbrado a comprar todo a última hora”.
De esta modo, se pudo observar cómo una gran cantidad de personas se volcó a la calle a realizar las habituales compras.
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