Indicios para un acuerdo Sapag-Kirchner

El mismo gobernador ha dado señales en las últimas horas. Saludó con entusiasmo la puesta en marcha del “plan estratégico de desarrollo” que presentó Cristina. Habló de obra pública posible, y hasta de la influencia que tendrá la reconstrucción de Chile. Y dijo que Chihuido está “muy cerca”.
“Estamos redondeando todas las ideas. En el mes de septiembre (este mes, si se entendió bien) vamos a poder trabajar en sentido positivo Nación y provincia, provincia y Nación, en un marco de entendimiento federal”. Así, textual, fue lo que dijo este viernes Jorge Sapag cuando se le preguntó por el tema de la refinanciación de Nación. El gobernador vinculó específicamente el tema con el “plan estratégico de desarrollo” que presentó Cristina Fernández. Es una sugerencia casi directa: la apuesta central está en una considerable inyección de obra pública, que Sapag confía en que logrará, a cambio de deponer acciones ante la Justicia.

El contexto es el plan nacional que comandará Julio De Vido. En los corrillos políticos de la provincia el tema se sigue con mucha atención. Sobre todo por los indicios estratégicos que está dando el gobierno neuquino: mucho énfasis en el corredor vial-ferroviario de cargas entre Argentina y Chile, que Neuquén defiende por Pino Hachado; advertencias de que “ya sale Chihuido”. Y hasta el vaticinio, más o menos fundado, que parte de la enorme carga de inversión pública que hará Sebastián Piñera en Chile, para reconstruir kilómetros y kilómetros de carreteras y miles de viviendas, se volcará hacia Neuquén.

Sapag irá a Valdivia, precisamente, en la primera semana de octubre. Allí, se anticipó, defenderá la posición del Estado neuquino, opuesta a la de Río Negro, de utilizar el paso Pino Hachado para el transporte de carga, y dejar para el Cardenal Samoré solo el transporte de pasajeros.

La posición neuquina es histórica. Imbrica con el desarrollo de la playa de maniobras en Zapala, con el proyecto (nunca abandonado, sí postergado) del Tren Trasandino, y con un considerable y muy probable aumento del transporte internacional, para lo cual se viene preparando desde hace años: por eso, entre otras cosas, se diseñó y ejecutó –con financiamiento de bonos en dólares- la autovía que unirá el tercer puente Cipolletti-Neuquén con la ruta 22, entre Plottier y Senillosa.

Obras viales, viviendas, la represa Chihuido. Son tres ejes del “federalismo de coordinación”, esa idea inicial de Sapag, que no ha abandonado. ¿Se acerca la firma de un acuerdo para ingresar al plan de refinanciamiento? Es posible. Sapag cerraría, con más oxígeno, y con obras públicas, un buen negocio para el corto plazo.

El plazo que hay para que su reelección no tambalee.

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