Indicios de fractura en los Autoconvocados de la salud

En la "marcha blanca", llevada a cabo ayer, se patentizaron las diferencias que esgrimen algunos sectores de los galenos combativos referidas al proceso de sindicalización que intenta instrumentarse.
Cuando el río suena... Las divergencias entre los trabajadores Autoconvocados de la salud, en relación a la conformación de su propio espacio sindical, comenzaron a aflorar de manera latente en la "marcha blanca" realizada en la jornada de ayer en plaza Independencia. Las acusaciones entre algunos sectores desataron el malestar en varios de los integrantes del cúmulo de galenos que se hicieron presente para expresar sus continuas quejas contra la administración alperovista por el incumplimiento salarial que erosiona las condiciones laborales del sector.

La crónica señala que la manifestación sería una de las tantas que se proyectan a nivel provincial desde hace siete semanas. En los momentos previos, había rumores que indicaban la ausencia de los delegados de centros asistenciales tales como la Maternidad y el Hospital Avellaneda, pues estarían disconformes con el proceso de sindicalización iniciado por los sanitaristas. Sin embargo, las figuras representativas de los mencionados nosocomios no faltaron a la cita y apoyaron el reclamo central, basado en la urgente convocatoria al diálogo por parte del Gobierno para reiniciar las negociaciones salariales.

El momento de la discordia se produjo cuando se efectuaba la última alocución, brindada por la profesional de la Maternidad, Jaqueline Charuvi quien expresó que existen médicos que "han difamado al Movimiento, pues vendieron su voluntad para recibir cargos", y, más precisamente, en relación al incómodo tópico del sindicato, recalcó que "nadie es dueño del movimiento más que las propias bases. Quien no lo entienda así, tendrá que revisar el concepto de democracia y comenzar a respetarla de forma contundente".

Tales argumentaciones generaron el repudio de varios de los presentes (sindicados como personal administrativo de los hospitales) quienes arremetieron contra Charuvi, solicitándole explicaciones sobre lo proferido, incluso, se vivieron momentos de tensión ya que intentaron increparla, pero fueron contenidos por el resto de los médicos de alrededor en medios de insultos cruzados. A partir de ese momento, el grueso de la concurrencia optó por iniciar la marcha por las calles capitalinas, aún cuando continuaban con los discursos enfrente del Palacio de Gobierno, demostrando indicios de división en el seno del Movimiento combativo.

Honestidad y algo más

Más allá de este panorama, en los planteos discursivos anteriores a este suceso, se plasmaron cataratas de reclamos y agravios que tenían un solo receptor: la figura del Ministro de Salud, Pablo Yedlin adosada a la imagen del gobernador, José Alperovich.

Esto es así, luego del escándalo suscitado por el caso FUNSAL, en el que Yedlin fue sancionado y obligado sanear la polémica situación a través del pago análogo a cinco sueldos, medida impuesta por el Tribunal de Cuentas. Ante ello, la máxima autoridad provincial respaldó a su ministro al calificarlo como "un hombre honesto".

"Ese honesto, autoriza pagos indebidos, incumple Actas Acuerdo, se aferra a negociados y a la precariedad laboral. Habría que acercarle un diccionario al Gobernador para que sepa bien lo que significa la palabra honesto", recalcó Carim Asus, delegado del Centro de Salud.

Por su parte, Horacio Pecamiche (Avellaneda) sentenció que "el ministro debe renunciar por la incapacidad, las payasadas y el grado de corrupción que demuestra el área de salud, que nos perjudica cotidianamente. Debe dar explicaciones sobre los 800 mil pesos, en lugar de encerrarse en las oficinas con el dinero del pueblo", exclamó, visiblemente irritado.

Además, el profesional Sergio Amaya hizo alusión a una supuesta maniobra del Ejecutivo que apunta a la fractura de los Autoconvocados: "A los que operan y apuestan a la división, les decimos que somos una sólida muralla para defender la salud de los tucumanos, y seguiremos adelante, pero siempre en unidad".

Cabe señalar que, desde el Hospital Avellaneda, se convocó a una Asamblea general para el 10 de junio en el Círculo de la Prensa con el objeto de reforzar la organización y la democracia, bajo una representación equitativa con privilegio de las decisiones adoptadas por las bases y para evitar que el Gobierno imponga sus ideas en el Movimiento, según los puntos que se resaltaron en un comunicado.

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