Los indígenas del Cauca abrieron juicio a cuatro miembros de las FARC

La comunidad nasa, que rechaza a las partes en conflicto, llamó a los "sabios tradicionales" para un proceso según sus propias leyes.

Un tribunal de la etnia de los nasas inició un juicio a cuatro presuntos guerrilleros de las FARC que fueron detenidos el miércoles por los indígenas colombianos en las montañas de Toribío, localidad del conflicto en el departamento del Cauca. Mientras tanto, el gobierno y los dirigentes indígenas, que buscan excluir a los actores del conflicto armado de sus tierras –guerrilleros y militares– llegaron a un acuerdo para iniciar diálogos que planteen soluciones a la crisis que vive esa región del país.

El juicio a los irregulares está encabezade por los gobernadores de los 19 resguardos de los nasas, con el apoyo de una comisión conformada por "sabios tradicionales", informó a Efe el consejero político de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín), Feliciano Valencia.

"El juicio es abierto y, en él, personas delegadas por las comunidades podrán hacer preguntas a los rebeldes", explicó Valencia, al indicar que este proceso se basa en la jurisdicción especial indígena que existe en Colombia, según contempla la Constitución colombiana.

Además de una justicia propia, la Carta Magna les reconoce a los aborígenes la autonomía, figura que está en el centro de la crisis creada a partir de la decisión de los nasas o paeces de expulsar de sus territorios ancestrales a las fuerzas de seguridad y a los guerrilleros.

En declaraciones telefónicas desde Toribío, Valencia explicó que las penas a las que están expuestos los presuntos insurgentes son variables, porque dependen de si ellos son miembros de la minoría étnica o no.

Los representantes nasas no han informado de si los detenidos pertenecen a su etnia, que se ha declarado neutral entre las FARC y las autoridades del gobierno central y en "resistencia permanente" para expulsar a todos los actores armados de sus tierras, cuya seguridad está en manos de la llamada Guardia Indígena.

La reclusión, el castigo a latigazos o el destierro son las penas que afrontan los presuntos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), uno de los cuales es menor de edad.

Guardianes nasas los sorprendieron con fusiles y explosivos en las montañas de Toribío y los trasladaron a un local indígena en el casco urbano de esta población.

El castigo que puedan recibir estos detenidos "depende de lo que ellos hayan cometido", apuntó a Efe el consejero de la Acín, para apuntar que "de acuerdo con la gravedad, con la 'desarmonía' cometida por ellos se decidirá el remedio (pena) correspondiente".

"Son los mayores sabios quienes entrarán a tomar la decisión respecto del remedio que se les debe aplicar a ellos", apuntó Valencia.

Un vocero de la comunidad indígena Paez, Feliciano Valencia, confirmó en diálogo con la edición digital del diario El Tiempo, por su parte, que el acuerdo para dialogar con enviados de Bogotá, en el que participó el consejero presidencial, Aurelio Iragorri, "contempla que las partes se reunirán para acordar la metodología del diálogo", según indicó El Tiempo.

La posibilidad de entablar un acuerdo fue expuesta por el presidente Juan Manuel Santos, quien dijo que su gobierno hablará con los indígenas cuando estos cesen los hostigamientos contra los miembros de la fuerza pública. «

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