“Independencia económica para la liberación nacional”

Así se titula un documento rubricado por Proyecto Justicialista Marplatense – JP Néstor Kirchner.
En el texto, se indica que “generalmente aquellos que en el pasado cometieron errores y atentaron contra el bienestar de la República suelen sentenciar discursivamente que hay que mirar el futuro y dejar de lado el pasado. Es intención de estos evitar que el pasado sufra un revisionismo histórico que los condene por los atropellos cometidos. Hoy con el anuncio de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner del pago de los Boden 2012, bonos surgidos en ocasión del corralito de De la Rúa y Cavallo y la pesificación asimétrica que estableció el gobierno de Eduardo Duhalde, el pasado vuelve a hacerse presente y nos hace recordar de donde vinimos y hacia dónde vamos”. En ese sentido, se afirma que “hoy podemos decir que nuestro país con firmeza y compromiso pudo hacer frente al pagó los Boden 2012. Podemos estar orgullosos de que este pago se realizó sin necesidad de entregar soberanía e independencia, sin solicitar nuevos créditos como algunos ‘economistas’ sugieren permanentemente, pagar deuda con deuda es el ‘abc’ de su escasa ‘ideología’ y formación profesional. Hoy la Argentina hace frente a sus obligaciones sin hipotecar su futuro y apostando al crecimiento productivo. El ejemplo lo dio la Presidenta cuando al anunciar la cancelación de la deuda, anunció en simultáneo un aumento del 11,42 por ciento en los haberes jubilatorios a partir del 1º de septiembre, lo que totalizará una suba del 31,05. Cristina también recordó, para aquellos que tienen poca memoria, que la Argentina se viene desendeudando desde el gobierno de Néstor Kichner, al mismo tiempo que el estado argentino siguió recuperando soberanía entre otras cosas con la recuperación de los Fondos de Jubilaciones y pensiones, la estatización de Aerolíneas Argentinas, la instalación de la bandera nacional nuevamente en YPF, y la lista podría ser interminable”. “La Argentina se desendeuda al mismo tiempo que ofrece a los sectores desprotegidos y olvidados durante años un plan único en el mundo como el de la Asignación Universal por hijo. Pagamos lo que debemos sin limitar las posibilidades de ningún ciudadano argentino. Desde el gobierno de Néstor, y ahora con Cristina, el estado privilegia por sobre todas las cosas el bienestar colectivo de su pueblo”, se añade. A su vez, se recalca: “Varios años después el gobierno de la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner termina una etapa que implica el pago del corralito y sepulta, definitivamente la crisis del 2001. Mientras actualmente vemos como el mundo en crisis intenta equilibrar sus cuentas afectando a sus ciudadanos y privilegiando a quienes provocaron el derrumbe de la económica mundial, en la Argentina podemos estar seguros que la cancelación de esta deuda, sin afectar al pueblo, es un acto de independencia”. “El pago de esta deuda no es un dato menor. En los últimos meses algunos medios de comunicación, encaprichados en hacernos creer que estamos inmersos en la crisis mundial, recurren al ex Ministro de Económica Domingo Cavallo para que les explique a los argentinos el rumbo de la economía actual. Es un paso de comedia escuchar como uno de los máximos responsables de la peor crisis económica y social que vivió el país, esté por los medios haciéndonos creer que estamos en crisis y que él puede sacarnos. No resiste mayor análisis pero sirve para darnos cuenta que quienes fundieron el país, no solo no están arrepentidos sino que solo basta con escucharlos para darnos cuenta que lo volverían a hacer. Mientras estos sectores insisten con sus ambiciones entreguistas, la Argentina se sigue poniendo de pie con dignidad y firmeza”, se subraya. A renglón seguido, se puntualiza que “la crisis del 2001 fue sin dudas el fin de la ‘obra maestra’ que los sectores anti patria pensaron y llevaron a cabo durante varias décadas. La destrucción de la industria nacional, la abolición de derechos de los trabajadores, el crecimiento de la pobreza, el alejamiento de los hermanos latinoamericanos, la entrega del patrimonio nacional a favor de las privatizaciones, el cierre de escuelas; fueron solo algunas de los factores que destruyeron al pueblo argentino”. Además, se manifiesta que “el 2001 fue el momento donde el pueblo gritó ‘basta’ y comenzó a exigir a la dirigencia política que retomara un proyecto de país justo, igualitario y colectivo. Ese pueblo que se manifestaba en las calles de todo el país no sabía que años después su reclamo iba a ser escuchado y los vientos del sur traerían a la Nación un proyecto inclusivo de recuperación de la dignidad nacional. El corralito quizás sea una de las insignias de aquella crisis, pero no debemos olvidar que nuestro país ‘toco fondo’ no solo en lo económico, también y como consecuencia del sistema econométrico, cuyo máximos representantes fueron Martínez de Hoz, Domingo Cavallo, Daniel Marx entre otros, lo social quedó a la deriva y los sectores más humildes quedaron desprotegidos frente a un sistema que los invadió de paredones y lo único que les ofreció fueron limitaciones. El ascenso social, icono del peronismo, quedó sepultado. “Desde el 2003, con los vientos frescos del sur que trajeron Néstor y Cristina, la Argentina retomó las banderas de justicia, soberanía e independencia. Con el proyecto nacional y popular la deuda pública en moneda extranjera descendió del 92 por ciento al 8,4 por ciento del Producto Bruto Interno. Hoy el pago de nuestras responsabilidades, incluso las asumidas por los entreguistas vende patria, son saldadas sin poner en riesgo la industria nacional, sin atentar contra los trabajadores y con la firme convicción de seguir afianzando el proyecto nacional y popular que incluye a todos los argentinos. Néstor y Cristina decidieron saldar las deudas del pasado sin hipotecar el destino de nuestras futuras generaciones”, finaliza el documento.

Comentá la nota