Schiaretti aspira a definir su futuro político, sin injerencia de los Kirchner. Pero el peronismo cordobés necesita a los K para tratar de retener el poder en Córdoba.
Entre ambos acuerdos, la gestión de Schiaretti recibirá un alivio financiero de 1.600 millones de pesos, por compromisos que tenía con el Gobierno nacional.
Con estos convenios, el gobernador logrará uno de sus objetivos hasta la entrega del poder: independencia económica para tomar decisiones sobre su futuro político.
De todos modos, la independencia política se relativiza si se repasa el escenario provincial y nacional.
Schiaretti siempre estuvo más cerca del PJ disidente que del kirchnerismo. Pero los K ostentan el poder, buscarán retenerlo el año que viene y su influencia se notará en Córdoba cuando se elija al próximo gobernador.
Schiaretti no puede aspirar a su reelección. Y su afanosa búsqueda de mejorar la imagen de gestión, a fuerza de promesas de obras y publicidad, tiene como meta quedar bien posicionado para consolidar su futuro político.
Claro que lo que vendrá dependerá de lo que suceda con el PJ en Córdoba. Las acciones del gobernador caerán de modo ostensible si el oficialismo es desalojado del poder provincial.
Es decir que no depender de la caja nacional no le garantiza a Schiaretti la posibilidad de resolver su futuro político sin la injerencia de los Kirchner.
Se sabe que José Manuel de la Sota, el más probable candidato a gobernador del PJ, mantiene contactos con los Kirchner. El ex gobernador está convencido de que su regreso al poder depende en buena medida de la unidad del peronismo cordobés.
En ese contexto, el kirchnerismo, que nunca pudo hacer pie en Córdoba, tiene una carta para presionar a la cúpula del PJ provincial.
Néstor Kirchner ya envió mensajes en este sentido, a través de ministro de Planificación Federal, Julio De Vido: apoyo de la Casa Rosada para el candidato a gobernador a cambio de que todo el PJ cordobés se encolumne detrás de su candidatura (o, eventualmente, de la de su esposa) en la elección presidencial.
Schiaretti no quiere saber nada con este compromiso político. Se ve en alguna candidatura preponderante dentro del peronismo disidente. Pero no siempre los recursos garantizan la independencia política.




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