El último espectáculo fue el 17 de diciembre y recién el sábado pasado el teatro mayor de Mendoza volvió a abrir. Pese a lo anunciado, no hubo arreglos. La explicación de las autoridades.
Algunos pueden haber asociado esta inactividad con las publicitadas reparaciones del proscenio y de las filtraciones del techo. Sin embargo, cuando el sábado pasado se puso en escena el primer producto teatral del año, se supo que dichas refacciones todavía no se habían concretado porque recién se abrirán los sobres de las licitaciones entre el 21 y el 22 de marzo.
Allí es cuando surge el interrogante: ¿qué pasó durante casi tres meses en el Independencia en los que los mendocinos no pudieron disfrutar obras en ese espacio?
Pregunta a la que amablemente respondió Julieta Martínez, administradora del teatro: "No es verdad que el teatro haya estado cerrado. Hasta el 17 de diciembre se hicieron las presentaciones de las academias de danzas como todos los años, en enero el personal se tomó vacaciones como en cualquier institución, y luego los técnicos estuvieron afectados a todo lo que es Vendimia y sin ellos no se puede sostener una programación", expuso la joven funcionaria.
Martínez, quien a sus 20 años de edad fue noticia en diciembre al conocerse su nombramiento al frente de la sala mayor, señaló además que no se puso en escena el ciclo Teatro en Vendimia para no sobreexigir a los trabajadores abocados al Acto Central.
Mientras tanto, según destacó la máxima responsable del teatro, se realizaron seminarios de danza y de teatro, a la vez que varios ensayos de Vendimia.
"Una situación que también se dio, a diferencia de años anteriores, fue que el escenario estuvo ocupado por los ensayos de la Bendición de los Frutos, porque era el único lugar donde podían practicar 250 voces, más 40 músicos", agregó Martínez.
Con respecto a las mejoras del edificio, aclaró que se realizarán durante el año y que no hará falta cerrar la sala porque se hará en simultáneo con las actividades.
"El arreglo del proscenio se trabaja desde abajo y no se necesita cancelar las obras, tenemos programación de miércoles a domingo hasta fin de año y no está en los planes interrumpirlo", sentenció la funcionaria.
Refacciones por venir
La primera apertura de sobres del llamado a licitación que contempla la reparación del proscenio y la cámara acústica del Independencia, por un valor de 770.000 pesos, se hará el 21 de marzo. La segunda, que tiene el objetivo de componer las filtraciones en los techos (por un monto de 305.000 pesos), se concretará el 22 de este mes.
Además se ha previsto refuncionalizar la iluminación de los camarines, ya que es necesario adaptar los portalámparas a los focos de bajo consumo. Y, en un futuro, se renovarán todas las butacas del teatro, que tienen un costo de 2000 pesos cada una y son más de 700.
Lo que sí se hizo durante el período de verano fue restaurarlas con un tapicero y volver a poner en funcionamiento los dos ascensores y un montacargas.
Por otro lado, se está gestando la implementación de un software para que el espectador efectúe la compra de entradas on line. También se prevé la incorporación de un postnet para que los visitantes tengan la posibilidad de abonar con tarjeta de débito o crédito, lo que hasta ahora sólo puede hacerse cuando el productor lleva el propio o contrata uno.
Algunos artistas consultados por Los Andes revelaron algunas falencias en las instalaciones del teatro, como la falta de agua en los baños y de pintura en los camarines. Pero a su vez subrayaron que pudieron trabajar con normalidad.
La programación
Julieta Martínez adelantó algunas de las actividades que se desarrollarán en la sala durante el año.
"Para la velada de mayo se pondrá en escena la ópera "Aurora". Además se presentará el Ballet Contemporáneo con música del mendocino Tito Francia, así como la ópera clásica ?Las bodas de Fígaro'", enumeró.
También se pondrán en escena las obras ganadoras del premio Vendimia, diferentes muestras de teatro clásico y el ciclo organizado por el Movimiento de Músicos Independientes de Mendoza (MMIM), en todos los casos con entradas gratuitas o canjeables por un alimento no perecedero, para colaborar con el Jardín Federico Froebel.
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