A una semana de abrir, por primera vez, la quinta de Olivos a los gobernadores del PJ, para un almuerzo mano a mano, Cristina de Kirchner repetirá hoy el procedimiento para recibir a cuatro mandatarios que mantienen con el Gobierno una relación «neutra»: no son K, pero tampoco operan como acérrimos anti-K.
La agenda, como en el turno anterior, es la situación financiera de las provincias y la mirada que tiene el Gobierno sobre el esquema de distribución de fondos y asistencia a los estados provinciales.
De todos modos, según lo anticipado por los visitantes, aparecerá un tercer asunto en la mesa: la preocupación de los estados provinciales por la estampida de precios y el reclamo, al Gobierno central, de que ponga en práctica medidas para frenar esas subas.
Dos de los visitantes, Binner y Colombi, advirtieron en los últimos días sobre la situación crítica que enfrentan sus provincias ante la suma de precios y sostienen que debe ser el Gobierno nacional el que intervenga, con acciones macroeconómicas, para frenar ese fenómeno.
Hay un reclamo subyacente: limitados de subir impuestos y con giros de la Nación estancados, a las provincias se les complica el cierre de las cuentas porque la suba de precios también impacta sobre sus arcas.
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Todo, de manera directa o indirecta, se vincula a la vulnerabilidad fiscal de las provincias aspecto en el que la Casa Rosada menciona dos factores: la propuesta, anticipada por la mandataria, de derogar el impuesto al cheque a partir de 2011 y la iniciativa, promovida por Kirchner desde el PJ, para modificar la Ley de Coparticipación.
En Olivos, según se anticipó ayer en Gobierno, la Presidente repetirá su idea de eliminar aquel tributo y el argumento de que esos 24 mil millones de pesos que se prevé recaudar año tras año podrían compensarse con otros ingresos.
Es una manera de presionar a las provincias, las alineadas y las moderadas, para que no avalen la iniciativa de la oposición de modificar el esquema de reparto del impuesto al cheque.
En simultáneo, aunque por ahora se mantiene dentro del ámbito de lo supuesto y de un planteo partidario, Kirchner insiste con la iniciativa de discutir una reforma de la Ley de Coparticipación, tema que abordará en la cumbre del PJ nacional que se reunirá mañana en La Plata.
A su vez, los mandatarios tienen reclamos particulares. Binner mantiene una causa en la Corte Suprema de Justicia en la que pide a la Nación que termine con el descuento del 15% de coparticipación para destinarlo el sistema previsional.
Más allá de reclamar los fondos que le corresponderían a su gobernación, el santafesino señaló en reiteradas oportunidades que existe «un problema de inflación real que no se puede manejar desde un Estado subnacional».
En tanto, Colombi -quien atraviesa una delicada situación financiera en su provinciapedirá que el Ejecutivo le refinancie ahora 380 millones de pesos en vencimientos de este año. Asimismo, el correntino solicitará que se impulse luego un nuevo esquema para establecer quitas de la deuda que Corrientes mantiene con la Nación, que llega a los 2.500 millones de pesos.






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