Intentarán tratarlo mañana, pero deben garantizar primero el número de senadores para lograr el quórum
Para evitar un nuevo fracaso y esperar hasta último momento para saber las fuerzas con las que contará la oposición, el radicalismo solicitó ayer que se postergara hasta mañana a las 11 la reunión de Labor Parlamentaria, que debe definir el temario de una eventual sesión para esa misma tarde.
Según algunos cálculos optimistas que se manejan en la UCR, el arco no kirchnerista contaría con los 37 votos necesarios para avanzar con el proyecto que pondría fin a la intervención en el Indec. Esto es así porque la rionegrina María José Bongiorno (Frente Grande) le habría adelantado su voto favorable al vicepresidente Julio Cobos y la peronista disidente Roxana Latorre (Santa Fe) volvería, para este tema, al redil opositor.
En despachos oficialistas estimaron que, de esta manera, la santafecina buscaría lavar un poco la imagen de nueva aliada del Poder Ejecutivo que se ganó la semana pasada, cuando anunció que votaría en contra del aumento de las jubilaciones y obligó al arco no oficialista del Senado a cederles la iniciativa en ese tema a sus colegas de la Cámara de Diputados.
Sin embargo, sobre el dictamen de normalización del Indec pesa una impugnación presentada por el jefe del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto (Río Negro), lo cual podría convertirse en un obstáculo para que el proyecto pueda ser discutido en el recinto mañana.
El recurso fue girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el ultrakirchnerista Nicolás Fernández (Santa Cruz), que no incluyó el asunto en la reunión que se celebrará esta tarde para discutir la modificación a la ley reglamentaria de los decretos de necesidad y urgencia (como se informa por separado). Pero la oposición no ha hecho nada hasta el momento para rechazar esa impugnación.
El dato es llamativo si se tiene en cuenta que Fernández les recordó la semana pasada a Gerardo Morales (UCR) y a María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica) de la existencia de ese obstáculo y que la oposición tiene en esa comisión las ocho firmas necesarias para imponer un dictamen que libere la discusión del proyecto. De esta manera, el escenario no puede ser más confuso para un conglomerado opositor del Senado, que viene demostrando gruesas fallas de coordinación, incluso con sus colegas de Diputados, y que ve cómo empiezan a agotarse las posibilidades de demostrar su poder de fuego en la Cámara alta.
La semana pasada debió resignar el inicio del debate del 82% móvil para la jubilación mínima ante la deserción de Latorre. Fue en una reunión en la que los senadores debieron admitir ante sus colegas de la Cámara baja que sin la santafecina no podían alcanzar el número para avanzar con el proyecto. Por eso, ahora todas las fichas parecen estar puestas en la normalización del Indec. Pero a menos de dos días de la sesión, las dudas son muchas.
Mientras tanto, el oficialismo, como si de una partida de naipes se tratara, orejea sus cartas a la espera de la próxima jugada de sus rivales que, por el momento, vienen facilitándole la tarea de evitar que la Casa Rosada deba pagar el costo de apelar al veto de leyes.
MAPA LEGISLATIVO
* Los números el arco no kirchnerista del Senado contaría con los 37 votos necesarios para avanzar con el proyecto de ley que pondría fin a la intervención kirchnerista en el Indec.
* Votos clave la senadora rionegrina María José Bongiorno (Frente Grande) le habría adelantado su voto favorable a Cobos y la peronista disidente Roxana Latorre (Santa Fe) volvería, para este tema, al redil opositor.
* El fracaso la semana pasada, la oposición del Senado debió resignar el inicio del debate del 82% móvil para la jubilación mínima ante la deserción de Latorre.
* El oficialismo hasta ahora, los senadores oficialistas le facilitaron a la Casa Rosada la tarea de pagar el costo de apelar al veto de leyes que no comulga.




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