López declaró por más de cuatro horas. Dijo que no vio quién agredió con un palo en la cabeza a Galván. Señaló que había dos policías más en el operativo.Indagaron en el Penal al preso que habria asesinado a policia
Ésta se originó en la primera semana de agosto, ocasión en que dejó de existir el oficial inspector Juan Ramón Galván. Éste falleció al participar en un procedimiento, luego de que una mujer fuera golpeada por su pareja en un barrio de Pampa de los Guanacos.
En la víspera, el juez José Luis Torrellio y el fiscal Ricardo Lissi ampliaron la indagatoria de Pablo Fabián López, de 39 años, alojados en la cárcel de Alsina 850.
“Esa noche no sabía lo que pasaba. Habíamos tomado mucho”, habría dicho López a los investigadores”.
“Llegaron los policías Pérez, Rojas, González, Galván, Zurita y Moyano”.
Grande fue la sorpresa para los funcionarios, ya que hasta ayer se desconocía que los dos últimos hayan integrado el grupo policial que actuó esa noche”.
Citaciones
En consecuencia, Zurita y Moyano serán citados hoy mismo para declarar en la causa, a fin de avanzar y establecer cómo y por qué fue muerto Galván.
Al ser consultado si vio quién dio muerte al uniformado, López habría señalado que por la oscuridad “no pude ver nada. Apenas, escuchaba cuando los policías gritaban que había que sacarlo del patio de la casa ya desmayado”.
López ya habría cumplido una pena de 4 años en Santa Fe. Junto con Luis Alberto Díaz afrontan cargos por homicidio simple y partícipe (López), ya que se sospecha que el autor material del golpe fue Díaz.
Todo estalló horas antes, cuando López tomó a trompadas y patadas a su pareja, en el Bº Santa Rosa. Para protegerlo de una segura venganza de la familia de la mujer, la policía mandó a cuatro policías (ahora se sospecha que eran seis) a su casa: entre ellos se encontraba la víctima.
Al arribar, López recibió a los policías con un machete. Detrás, irrumpió Díaz con un palo y de un certero golpe a la cabeza dejó inconsciente al uniformado. Recién luego de casi media hora sus compañeros lograron controlar a López y a Díaz, previa mediación de una familiar, para auxiliar a la víctima.
Vanos resultaron los esfuerzos por salvarle la vida en el hospital del Chaco, ya que el golpe le había causado hundimiento de cráneo que desembocó en la muerte. “Nunca nos opusimos a que sacaran al policía herido de la casa. Pero sí es cierto que a mí me querían sacar. Por eso entré a la casa y volví con un machete”, enfatizó López.
Tapa Impresa
Comentá la nota