Indagan a un funcionario municipal por la intoxicación en las panaderías de Jamad

Declará hoy como sospechoso de un delito, incumplimiento en sus funciones, en la causa por la intoxicación provocada por los productos de las panaderías de Jamad, a principio de año. Es Angel Carlos Parodi, responsable de Bromatología.
El responsable del Departamento de Bromatología de la Municipalidad de Santa Rosa, Angel Carlos Parodi, será indagado hoy a las 10 horas por el juez Daniel Ralli, como sospechoso de haber cometido un delito en la causa por el uso de bromato en productos panificados.

El propietario de las panaderías “La Posta”, “Crocante” y “El Abuelo Julio”, José María Jamad, ya fue indagado y procesado por el delito de envenenamiento. La misma acusación pesa también sobre el maestro de pala de sus panaderías, Omar Ignacio Olmos.

Parodi es el funcionario municipal que tenía a cargo el área que realiza los controles bromatológicos sobre los productos de las panaderías. Está sospechado de un incumplimiento en sus funciones.

Hoy a las 10 horas estará frente al juez Ralli. Debe presentarse a la citación judicial, pero, como acusado, tiene derecho a declarar o a elegir el silencio como estrategia defensiva.

El empresario panadero Jamad ya fue procesado a raíz del episodio que se registró a principios de este año, cuando varias decenas de personas resultaron intoxicadas con productos adquiridos en sus comercios.

Se lo acusa de haber puesto a la venta productos panificados con bromato de potasio, una sustancia cancerígena, en sus tres comercios. Ese delito supone una condena a prisión efectiva de 3 a 10 años de prisión.

El uso de bromato está prohibido: se utiliza como aditivo del pan y las facturas.

El procesamiento que pesa sobre Jamad es más grave que el que se aplica a Olmos, a quien sólo se lo procesó por la violación del artículo 200, que sanciona a quien “envenenare o adulterare, de un modo peligroso para la salud, aguas potables o sustancias alimenticias o medicinales, destinadas al uso público o al consumo de una colectividad de personas”.

En cambio a Jamad se lo encontró responsable de vulnerar también el artículo 201, que refiere a quien “vendiere, pusiere en venta, entregare o distribuyere medicamentos o mercaderías peligrosas para la salud, disimulando su carácter nocivo”.

Las panaderías “La Posta”, “Crocante” y “El Abuelo Julio” estuvieron clausuradas -preventivamente- durante varios días, pero pese a que diversos exámenes demostraron la utilización de bromato de potasio, recuperaron la posibilidad de seguir trabajando normalmente.

Las clausuras preventivas (no sancionatorias) de la cadena de panaderías fueron determinadas de manera provisoria en su momento, a poco de conocerse alrededor de una centena de casos de intoxicación.

Después se confirmó la utilización de bromato de potasio, una sustancia cancerígena y por lo tanto de utilización prohibida para la elaboración de alimentos.

Comentá la nota