El crecimiento se debe principalmente a que en los últimos dos años el precio trepó de $ 75 a más de $ 200.
La idea de los productores e ingenios fue, y es, la de producir la mayor cantidad de caña para que sea molida y se convierta en la mayor cantidad de azúcar posible, ya que los precios que se vienen dando desde hace dos campañas son muy buenos, lo que justifica cualquier tipo de inversión.
Desde 2010 a la fecha, los precios del azúcar subieron e impulsaron no sólo el aumento de las labores culturales de las plantaciones para mejorarlas y para que aumenten su producción por hectárea, sino que hicieron que los productores también crecieran en superficie, buscando tierras para aumentar sus plantaciones.
La Estación Experimental Agroindustrial "Obispo Colombres" viene realizando, todos los años, un seguimiento del comportamiento de los cañaverales en cuanto a su superficie y su probable nivel de producción, en busca de poder estimar los resultados de las respectivas zafras.
En el último relevamiento que se realizó de la zona cañera de Tucumán, para determinar el área cosechable de caña de azúcar en la zafra 2011, se utilizó información terrestre e imágenes satelitales Landsat 5 TM, correspondientes a los orbitales 230 y 231, rows 78 y 79.
La superficie de caña de azúcar para la zafra 2011 en la provincia alcanzó las 243.590 hectáreas, que si se la compara con la del año pasado resulta una ampliación significativa del área.
Las 18.280 hectáreas adicionales para la producción de caña de azúcar durante 2011, con respeto de la campaña de 2010, se realizaron fundamentalmente en el este y sudeste de la provincia de Tucumán, y fueron un claro avance sobre el área granera tradicional y un significativo crecimiento del área cañera, tanto al este como sudeste, extendiéndose los límites actuales hacia zonas nuevas para caña de azúcar, y que anteriormente se cultivaban con granos.
Esto demuestra a las claras que el negocio de la caña de azúcar, destinada tanto al endulzante como a la producción de alcohol, viene rindiendo sus frutos y es capaz de superar a la producción citrícola y sojera, por lo que fue reemplazando de a poco estas actividades.
Actualmente, uno puede recorrer rutas tucumanas y ver el reemplazo, de algunas quintas y mucha cantidad de lotes que eran destinadas al cultivo de granos, por plantaciones recientes de caña de azúcar. Lo inverso ocurre, pero la soja, que viene detrás de las plantaciones de caña de azúcar, es sólo temporal y sirve para cortar el ciclo de las plagas y enfermedades que puede tener la caña de azúcar y evitar, con esta rotación, los problemas que acarrean los monocultivos.
Hoy, los cultivos de caña pueden verse no sólo en la tradicional área pedemontana, sino hasta en localidades que nunca o pocas veces se hicieron caña, como en lotes cercanos a Las Cejas, Los Puestos, Pampa Pozo, lotes ruta abajo de La Virginia, entre otras áreas muy alejadas de las zonas óptimas para el desarrollo de la actividad.
Estas, en general, son zonas que tienen una pluviometría más baja que las recomendadas para el cultivo de la caña de azúcar, con lluvias muy definidas en la época estival, por lo que es necesario tomar ciertos recaudos para que la caña disponga de la humedad suficiente en períodos críticos: brotación y crecimiento.
Además, los productores deben manejar las variedades de acuerdo a la zona, utilizando aquellas variedades de maduración temprana que permitan lograr un adecuado cañaveral para lograr cosechar antes del inicio del período de heladas, que en esas zonas se dan muy temprano y con mucha intensidad.
Hay que tener cuidado en la toma de este tipo de decisiones y evitar plantar caña en cualquier lado, más aún cuando se dan años como el actual, en la cual las lluvias complican cualquier cultivo.
Hay muchos cañaverales que están muy complicados, aún en la tradicional zona cañera, por lo que hay que estar bien asesorados y tomar los recaudos necesarios para realizar la plantación de caña en esas regiones marginales para el cultivo.
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