La increíble historia de un tal Daniel Escobar

La increíble historia de un tal Daniel Escobar
Se trata de un preso que purga una condena en el penal local. Está a 9 materias de ser abogado y, como dato inédito, lo eligieron integrante del Consejo Departamental de Derecho de la UNS. En 2010 un error judicial le otorgó la libertad, pero la rechazó.
Lejos de la polvareda que levantaron el "Vatayón Militante" y la presunta manipulación política de presos federales, a partir de salidas transitorias para participar de actos con presunto corte proselitista, existe otra realidad mas anónima, aunque no menos importante y posiblemente tan sorprendente como aquella, relacionada con la reinserción social.

Es la historia de un interno de la cárcel de Villa Floresta, oriundo de Morón, que a los 39 años lucha por saldar sus errores del pasado y forjar un nuevo camino en su proceso de readaptación.

Daniel Escobar vivió la mayor parte de su vida de los robos, reincidió, fue condenado y, en 2007, durante su derrotero penal, llegó a la penitenciaría local, donde hizo el click.

Conoció el programa de voluntariado Educar para Reinsertar, comenzó a estudiar Derecho y hoy está a 9 materias de recibirse de abogado. Participó de la conformación del primer centro de estudiantes intramuros y fue creador del existente en la prisión de Saavedra.

La inclusión que persigue el plan, financiado por el ministerio de Educación de la Nación, le permitió ganar terreno en la vida académica de la Universidad Nacional del Sur, al punto de participar de una lista por el alumnado y obtener un cargo electivo a fines del año pasado.

En marzo, como paso inédito a nivel nacional para un recluso, comenzó a formar parte del Consejo Departamental de Derecho de la UNS, donde todos los lunes, de 8 a 12, discute las políticas sectoriales junto con otros tres compañeros del claustro, dos auxiliares y seis docentes. Lucha por los intereses de los 1.200 estudiantes regulares de la carrera.

"Sé que debo responder por todo el mal que le hice a la sociedad. Yo sé que le hice mal a la sociedad y por ese motivo me excluyeron", reconoce. Daniel está orgulloso de su evolución. Y también porque desde hoy, por primera vez, tendrá autorización judicial para cursar a diario las materias en la propia sede universitaria y no entre rejas.

Siente que se convirtió en un "ejemplo" dentro de la cárcel.

"A los pibes que han `caído' dos o tres veces les sirve, porque yo pasé por lo mismo. Además, tengo contacto permanente con todos ellos, porque doy clases de las primeras materias de Derecho. Les advierto que además de la discriminación de otros, hay que superar la autodiscriminación", explica.

Su decisión de cambio parece inquebrantable. Al menos esa postura evidenció a principios de 2010, cuando por un error judicial pudo obtener la libertad definitiva pero, increíblemente, prefirió continuar detenido, a fin de no comprometer sus estudios.

Desde un Juzgado de Ejecución de Morón le notificaron el agotamiento de una pena, sin atender que aún debía purgar tres años más por una sanción de otro tribunal del mismo distrito.

"Yo mismo presenté un recurso de hábeas corpus para seguir detenido, porque ese bache judicial me perjudicaba. Cualquier otro interno se hubiera ido en libertad, pero yo quería terminar mis estudios y conozco el procedimiento, sabía que en cualquier momento me podían volver a detener y seguramente me iban a mandar a otra unidad, con lo cual hubiera tenido que empezar prácticamente de cero", argumenta.

"Debe ser el único caso de un preso que pide seguir detenido", agrega el abogado Santiago Garrido, creador y coordinador del programa Educar para Reinsertar y empleado del Ministerio Público Fiscal.

Daniel espera obtener mayores beneficios de salidas para el mes próximo y entre fines de este año y principios de 2013 alcanzaría la tan ansiada libertad definitiva.

Pese a que tiene tres hijos que viven en el conurbano, su intención es radicarse en Bahía Blanca.

"Acá siento que tengo mi lugar de pertenencia y los contactos y los medios para conseguir un trabajo y dedicarme a lo que estudié. Me gusta el fuero penal, porque, como pocos, lo conozco desde el otro lado", expresa.

Menos inseguridad. Garrido recalca que el objetivo del programa inclusivo redunda en un beneficio general para toda la sociedad.

"A través de estas herramientas, como las que recibe Daniel, se busca que el interno evite la reincidencia y no vuelva a lesionar algún bien jurídico ajeno, situación que generaría más inseguridad. Vemos que el problema principal está en la reinserción", opina.

En la actualidad hay 15 detenidos que estudian abogacía en Villa Floresta y otros tantos en la unidad saavedrense.

Entre otros resultados obtenidos con el voluntariado, Garrido resalta la creación de las bibliotecas de ambas cárceles; la instalación en 2008 de aulas con computadoras en la unidad 19, para permitir las videoconferencias; la implementación del sistema de clases mixtas (varones y mujeres) en el pabellón educativo y los mencionados centros de estudiantes y la representación en el Consejo Departamental de Derecho de la UNS.

Sin "Vatayón" ni soldados

"En Bahía, al menos que yo sepa, no hay salida de presos por cuestiones políticas".

La afirmación de Daniel Escobar tiene relación con la consulta que se le hizo respecto de los discutidos beneficios que habrían recibido distintos reclusos federales --como Eduardo Vázquez, el ex baterista de Callejeros y recientemente condenado por matar a su mujer--, para participar de actos partidarios que estarían disfrazados de culturales, motorizados por la agrupación kirchnerista "Vatayón Militante".

"No me parece justo opinar porque no sé en qué condiciones salieron, si son procesados o condenados. Por eso me reservo la opinión. Lo que puedo decir es que en Bahía esto no pasa y que sí hay un buen perfil de las salidas laborales, hay mucha reinserción en el Polo Petroquímico y con otros proyectos", señala.

Para Garrido, "estos supuestos abusos, de ser como señala el informe periodístico", son "muy perjudiciales" para la población carcelaria en general.

"Si salían por cuestiones proselitistas, está mal, porque muchos utilizan las salidas con fines positivos", amplía.

"En realidad, Daniel sería el único preso, al menos de la Provincia, que tendría autorización para salir a realizar actividades políticas, teniendo en cuenta el cargo electivo que representa en la UNS", sostiene.

Comentá la nota