Increíble hallazgo de restos óseos sepultados ilegalmente en el cementerio local

El hallazgo lo protagonizaron empleados del cementerio municipal, durante la exhumación, cuando a escasos centímetros de la superficie encontraron un cajón de madera con una olla de aluminio conteniendo huesos aparentemente humanos. Tras la primera actuación policial prosiguió la excavación que encontró otro fémur y guantes, hasta finalmente llegar al cuerpo que debía ser exhumando, el cual estaba casi desintegrado, mucho más abajo de este increíble hallazgo.
.- Los trabajadores municipales del cementerio local se encontraban realizando tareas de exhumación en las sepulturas de la fila 25 de uno de los sectores más antiguos del predio, como parte de las tareas de recuperación de espacios de la desbordada necrópolis.

Tal cual marca la ordenanza, los deudos de aquellos occisos que han superado determinada cantidad de años deben renovar el contrato por el espacio, y caso contrario se realiza la exhumación y depósito de los restos en el osario recientemente construido.

En esta tarea se encontraban los empleados del cementerio, sobre la tumba 12 de esa fila, en una sepultura que en los registros data del año 1946, cuando a escasos veinte centímetros de la superficie las palas chocaron con un cajón de madera que no era precisamente un ataúd, y tampoco podía serlo a esa escasa profundidad.

La sorpresa fue mayor cuando se determinó que dentro del cajón había una olla de aluminio de importantes dimensiones, conteniendo restos óseos que a primera vista fueron reconocidos como humanos por parte de los empleados, que los identifican en base a su experiencia laboral.

El jefe del departamento de cementerio, Luis Gallego, encabezó los trabajos junto al jefe de área Maximiliano Codina, quienes, luego de conducir a una comisión policial al lugar del hallazgo, procedieron a detener las excavaciones para permitir el análisis del personal de Policía Científica en torno a los restos hallados.

Gallego comentó sobre lo sucedido, «en el marco de las tareas de exhumación de una tumba del año 46 encontramos, a 20 centímetros, una olla de 20 litros aparentemente con restos sospechosos, entonces informamos a nuestro director y ver que paso seguimos y nos comunicamos con la Policía para que realice la labor científica y ver que realmente se encontró».

Gallego agregó, «a mi entender por nuestra experiencia en este trabajo son dos fémures, y un cráneo y hueso cortado con sierra, pero la Policía va a determinar e investigar a fondo la realidad de lo que se ha encontrado», indicó.

Finalmente en torno al continuo hallazgo de restos de actividades de «macumba» o «brujerías», Gallego señaló que este caso resulta diferente, «en este caso es algo inusual, es la primera vez que nos pasa en este departamento y por eso hemos accionado de esta forma, a mi humilde entender son huesos humanos y la Policía esperemos que pueda determinar desde cuando está eso ahí, pero algo como lo de hoy nunca nos encontramos», enfatizó.

Más restos

Realizadas las primeras constataciones policiales, los trabajadores continuaron con la labor de excavación que debió detenerse al hallarse a mayor profundidad más huesos, entre ellos un fémur, y así también dos pares de guantes, uno de tela y el restante de látex.

Asimismo se constató que los huesos presentaban restos de un polvillo como cal lo que, sumado al estado de conservación de elementos como los guantes, la olla y el cajón de madera, indican que este entierro irregular data de una fecha mucho más hacia esta parte que del año en que está inscripta la sepultura.

La exhumación finalmente pudo llevarse a cabo culminadas todas las actuaciones policiales, trascendiendo que el estado del cuerpo sepultado efectivamente en el año 1946 se encontraba casi desintegrado, así como el cajón que lo contenía.

Todos estos elementos ahora serán motivo de análisis y estudios forenses a fin de tratar de lograr establecer qué ocurrió en un caso que quizá nunca pueda quedar debidamente esclarecido.

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