Alrededor de 25 personas comenzaron a pagar por un lote de 200 m2 en las polémicas tierras de El Frutillar a la mutual de empleados hoteleros y gastronómicos que comenzó a vender tierras antes de que la Municipalidad comprara el predio a Eiletz. Una vecina denunció que la mutual no da respuestas desde hace tiempo.
Este martes, Graciela Seguel dio a conocer su caso y el de su hermana. Según comentó y documentó con comprobantes, las mujeres entregaron alrededor de 5.300 pesos como adelanto de pago para comprar dos lotes de 200 m2.
Seguel mostró a B2000 un "contrato de adhesión al sistema de viviendas sociales" que firmó con el presidente de la mutual Carlos Ludueña el 13 de mayo de este año. En el documento el presidente de la institución se compromete a vender el lote a 44.000 pesos cada uno y requiere un pago adelantado de 3.000 pesos y 75 cuotas mensuales y consecutivas, de 540 y 590 pesos.
En el caso de las mujeres, el acuerdo resulta llamativo no solo porque la cláusula 5º del contrato plantea el documento como "formal recibo y carta de pago" del adelanto sino porque además no cuenta con la firma original de Ludueña sino con una fotocopia de la misma. La cláusula establece además que "el precio final del lote podrá ser modificado en caso de que la mutual demuestre el incremento en los costos de infraestructura y este deba ser trasladado a sus asociados o el lote elegido por el asociado sea de una superficie mayor a la estipulada en el presente contrato".
Otra de las cláusulas indica que el comprador dispondrá del uso y goce del lote "una vez que sea adjudicado el mismo mediante acta correspondiente" y establece "un promedio de 25 meses aproximadamente" para dar los servicios. Además, da un estricto plazo de 30 días como tiempo máximo para abonar la cuota social de la mutual y la de la compra del terreno. Si el asociado excede ese tiempo y "sin necesidad de interpelación previa de ningún tipo" la mora "facultará a la mutual a disponer de los montos ya abonados en concepto de multa e indeminización a su favor".
Consultada por este medio Seguel afirmó que se acercó al Instituto Municipal de Tierra y Vivienda para el Hábitat Social (IMTVHS) donde fue inscripta en el Registro de Demanda y que se sumó a Amegha por el consejo de los funcionarios esa institución.
"Nosotras queríamos tener una tierra propia porque mi hermana tiene 6 hijos y yo tengo 2 y estamos viviendo en la casa de nuestros padres que está en sucesión. Nos anotaron en el registro de demanda y después Ariel Cárdenas nos dijo que nos asociáramos a la mutual Amegha porque a través de ellos íbamos a poder comprar la tierra que ya estaba asegurada", relató a B2000.
La mujer afirmó además que, una vez que empezó a sospechar que algo no andaba bien con la mutual, a mediados de este año, se acercó al instituto a pedir explicaciones donde le dieron un acta de intención firmada el 6 de agosto de 2009 entre el intendente Marcelo Cascón y el secretario de Amegha, Pedro Ojeda. El acta que le dieron a la vecina para garantizar la transacción, no obstante, no corresponde al supuesto loteo de Ladera Sur del Cerro Otto sino a otro loteo, el correspondiente a las tierras fiscales de Dos Valles, al que la mutual Amegha accedió junto a otras cooperativas de la ciudad dos años atrás. "Me dieron ese papel y me dijeron que ese era el comprobante de que las tierras de El Frutillar estaban aseguradas", sostuvo.
Este medio dialogó además con otros vecinos que están en una situación similar. Entre ellos, Doris Sanchez comentó que desde el mes de agosto no se puede comunicar con ningún representante de la mutual. En su caso, llegó a comprar la tierra a través de un conocido del sector gastronómico y llegó a pagar unos 5.000 pesos. "Te apuraban para que pagues y ahora se fueron ellos" subrayó y señaló que "nos parecía bien porque eran gastronómicos y nos dijeron que querían armar un barrio donde se cuide la casa entre la gente y por eso nos pidieron certificados de antecedentes para saber a quien le vendían los terrenos".
También Luis Gabriel Mesas es parte de los vecinos perjudicados. Él también llegó por conocidos y aportó un total de 5.000 pesos a los que dio "por perdidos". "Nos dijeron que nos iban a entregar una chequera para tener un control pero nunca la dieron y empezó a correr por la calle que los mismos lotes los estaban vendiendo otros así que les pedimos una seguridad y ellos nos ofrecieron una reunión con el IMTVHS pero nunca se hizo así que dejé de pagar porque me parecía muy raro", relató.
Otro caso es el de Patricia Rozas, quien ingresó a través de una conocida y pagó unos 4.800 pesos. En junio le recomendaron que deje de pagar y se empezó a manejar directamente con el IMTVHS. "Me hicieron hacer una nota donde reflejara que no tenía respuestas de Amegha y me dijeron que me iban a asesorar con un abogado pero hasta ahora no tengo ninguna respuesta, no hicieron nada", expresó.
Consultado por este medio, uno de los directores del IMTVHS, Ariel Cárdenas, reconoció que hubo una firma de convenio con la mutual para vender las tierras de El Frutillar pero se despegó de la situación sosteniendo que "lo que haga la mutual es un tema entre privados". Finalmente, pidió reservar su respuesta hasta reunirse con el directorio, este miércoles a las 13.
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