El nuevo desmantelamiento del improvisado hospital odontológico trasladado del derruido edificio del Barrio San Miguel a una casa de la calle Pringles al 870, que -para colmo- acumulaba deudas por alquileres impagos, provocó la reasignación de la mayoría del personal y la incertidumbre de varios agentes que todavía no saben sus destinos y de los propios pacientes del centro de salud bucal.
Lo cierto es que el "moderno hospital odontológico" anunciado con bombos y platillos por la administración del Gobernador Gildo Isnfrán nunca se termino pese a que en el 2006, se suscribió contrato con la empresa "Siglo XXI SRL" para su construcción con un plazo de obra de 240 días seguidos y a que en el 2011 el ministro de Salud de la Nación, Dr. Juan Manzur semi inauguro el edificio anunciando que "la Nación daría el apoyo para el "equipamiento" del nuevo Hospital Odontológico y también aprovechando la cercanía del nuevo hospital interdistrital, habló de un "análisis" del equipamiento necesario, informe del gobierno mediante, para asignar una fuente de financiamiento al efecto".
Pese a que transcurrieron más de media década del lanzamiento de la obra, de la virtual desaparición del viejo hospital odontológico, de las millonarias inversiones en equipamientos y de los varios rimbombantes actos ya celebrados en su edificio, hasta hoy, nadie sabe a ciencia cierta cuando llegara a funcionar tal cual lo prometieron como "el más moderno de la región", con equipos odontológicos de punta y la incorporación de tres servicios fundamentales: Radiología, con la incorporación de un tomógrafo dental, un servicio atención a patologías de adolescentes y un servicio de diagnóstico y orientación terapéutica que ayudaría a los pacientes a conocer cuál es la atención específica que necesita.
Hospital Odontológico provisorio
El obligado traslado del deteriorado hospital del barrio San Miguel a una casa de la Pringles 870 provocó -ya por entonces- la protesta de profesionales, administrativos y protesistas, quienes criticaron el reducido lugar elegido para mudarlos, ya que se trataba de una casa con espacios reducidos sin cumplir con las normas de bioseguridad, con el agravante que casi un centenar de profesionales cumplirían servicios en las salas periféricas mientras durase la refacción del viejo hospital condenado a su demolición y reconstrucción y se especulaba con la inminente apertura del nuevo, cosa que nunca ocurrió. (Ampliaremos).

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