Los concejales rechazaron ayer la concesión a Indalo y el panorama es incierto. La empresa continuaría funcionando al menos 90 días más.
De esta manera, el futuro del servicio es incierto y los próximos días serán trascendentales para conocer qué determinaciones tomará el Ejecutivo municipal en este tema.
La sesión empezó a las 14 de ayer, y una hora más tarde comenzó el debate. En el recinto había sólo 11 concejales, ya que desde las 10 cuatro ediles -Mariano Mansilla y Alejandra Barragán de UNE, Darío Martínez del PJ y Mercedes Lamarca de Libres del Sur- fueron oficializados como candidatos a ocupar cargos municipales por la Junta Electoral y estuvieron obligados a tomar la licencia. Tampoco estuvieron los concejales del MPN Maricha Carnaghi (de licencia por enfermedad) y Jorge Chaneton (ausente en la sesión).
El número de legisladores comunales presentes en el recinto no alcanzó a sumar los 12 necesarios para lograr la mayoría agravada del Cuerpo completo -18 concejales- que, según lo dispuesto por la Carta Orgánica Municipal -artículo 144, inciso dos-, es el número que se exige para aprobar una concesión por diez años como este caso.
La duda que sobrevolaba ayer en los pasillos del Deliberante capitalino era si el presidente del Concejo, Néstor Burgos, iba a aprobar la adjudicación por mayoría simple, ya que desde el Ejecutivo se argumentó en varias oportunidades que era legal hacerlo debido a que los 12 votos fueron necesarios cuando los ediles autorizaron al Ejecutivo resolver los pliegos.
Antes de que esto genere cualquier suspicacia, Marcelo Bermúdez (Recrear) pidió la aclaración, a lo que Burgos respondió: “No voy a aprobarlo con mayoría simple”.
Esta afirmación generó que los concejales consideren innecesario discutir el tema porque se sabía desde el primer momento que el pliego no se aprobaba, por lo que decidieron votar para que el proyecto en el Concejo tenga un punto final.
Por la afirmativa levantaron la mano 8 legisladores (Marta Buffolo y Néstor Burgos de la UCR; y Luis Jalil, Teresa Páez, Mario Pilatti, Marcelo Marchetti, Hugo Rauque y Luis Acuña del MPN), mientras que tres lo hicieron por la negativa (Francisco Baggio de UNE, y Marcelo Bermúdez y Leandro López por Recrear).
Pelea
Si bien se sabía que el proyecto no prosperaría, los concejales decidieron tomar la palabra para dejar sentado qué pensaban al respecto. Así, durante la hora que duró el debate se escucharon sólo duras críticas al bloque UNE por haber generado la situación de violencia que ocasionó la suspensión de la sesión la semana pasada. También hubo varias quejas sobre el comportamiento del concejal Martínez, quien permanecía de licencia electoral. Se dijo que había cambiado de opinión rechazando el proyecto cuando hasta la fecha nunca lo había hecho.
Bermúdez consideró que el tema no debía tratarse porque no estaban los 12 concejales exigidos por Carta Orgánica, por lo que cualquier tratamiento carecía de sentido y pidió un cuarto intermedio para dar una respuesta concreta a la población y resolver la situación. Pero su moción no fue aceptada y se procedió a la votación.
Pilatti se mostró muy enojado. “Todo esto me genera una genuina tristeza; es el triunfo de los violentos”, dijo y agregó que “hoy nos encontramos en un callejón sin salida. Estamos en una situación que roza el ridículo”.
En relación a los concejales que se opusieron a la medida, el legislador emepenista expresó que sus posiciones fueron “tan malas que ni siquiera pudieron asumir la responsabilidad política de decir qué hacer, no dieron alternativas, como por ejemplo desestimar y prorrogar o llamar a una nueva licitación, crear una empresa pública o incautar la flota. Nada de esto se propuso”. Acotó que le preocupa el eje de discusión porque “acá no se habla de si el sistema es bueno o no; acá estamos hablando de cómo va a hacer el trabajador del Oeste para llegar a su trabajo el día de mañana”.
En tanto, Baggio mencionó que con lo que pasó en el recinto “quedó demostrado que los neuquinos no quieren este servicio”. Consideró que hay una forma constructiva de resolver esto y que se haya rechazado a Indalo no significa que la ciudad se vaya a quedar sin colectivos.



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