Susana Sola, encargada de la biblioteca del Copaipa, manifestó su incertidumbre tras la restricción en las importaciones de libros, dado que el próximo mes le tocará comprar textos de varias editoriales extranjeras. Sin embargo, la bibliotecaria admitió que “cuando tengo trabas opto por otros títulos que estén disponibles”.
Georgina Paredes, del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, admitió que conseguir textos importados “ya es un problema y ahora, seguramente se va a complicar más”.
La entidad realiza las compras en base a un listado de las novedades de títulos que envían las editoriales, son muy pocos los libros específicos que se piden con exigencia. Paredes calculó que las ediciones extranjeras demoran por lo menos un mes y, en cuanto a la posibilidad de adquirir materiales digitales, dijo que no es una alternativa accesible para ellos.
En contrapartida, Matías García, del Colegio de Arquitectos, contó que hasta ahora nunca tuvo inconvenientes para adquirir libros del exterior. Si bien todavía no hizo el pedido, aseguró que la semana pasada recibió una revista de España.
Susana González, a cargo de la biblioteca de la Facultad de Naturales, está en espera de que le asignen el presupuesto para poder comprar más textos. “Al tratarse de carreras duras prácticamente todo el material sobre investigación científica viene del exterior. Por ejemplo, en geología, el 80 por ciento es importado porque la bibliografía regional existente no es suficiente. Este problema además repercute en las publicaciones periódicas científicas que hoy en día son muy consultadas por los docentes”.
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