“Organizamos un festejo entre comillas, porque en realidad se trata de un reclamo, para saber cuando van a comenzar con las obras de refacción de la escuela”, indicó Elsa Ortiz, mamá de un alumno de la ESB N° 311, que fue incendiada de modo intencional hace precisamente un año.
“Al día de hoy, las directoras y secretarias trabajan en un pasillo, y los chicos siguen utilizando dos aulas que pertenecen a la primaria”, explicó Adriana Rodríguez, otra de las madres presentes en el simbólico acto.
Las mujeres explicaron que las obras demandan una inversión de 80 mil pesos, que ya fueron licitadas, pero que desde hace seis meses, la empresa adjudicataria está a la espera de que Nación firme el contrato, para así poder comenzar con las tareas previstas.
El incendio no sólo afecto la parte edilicia de la escuela, también mermó la cantidad de alumnos que concurren, ya que tras el incidente, varios padres decidieron no volver a anotar a los chicos para cursar en dicho lugar.
Este año, a la ESB N° 311, concurren alrededor de 127 alumnos, sumado a los 35 docentes, más directivos y preceptores del establecimiento. (
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