La ciudad de Río Grande se vio conmovida en la tarde de ayer por el impresionante incendio que generó una gran columna de humo que inundó todo el centro. La causa fue fuego que -aparentemente- iniciaron menores jugando en el predio del colegio María Auxiliadora, que da hacia la calle Perito Moreno.
Incendio de placas de telgopor alertó a toda la ciudad
Las impresionantes llamaradas convulsionaron la tarde en la zona céntrica.
La columna de humo se hacía visible desde distintos puntos de la ciudad.
Desde el colegio María Auxiliadora marcaron la presencia de menores en el lugar.
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RIO GRANDE.- Era una apacible tarde en la zona céntrica, hasta que a las 16:00 el humo comenzó a emerger, de manera significativa, en el patio trasero del colegio María Auxiliadora, que da hacia la calle Perito Moreno, afortunadamente en un sitio bastante apartado a la estructura del colegio que se hallaba en pleno horario de clases con cientos de chicas en sus salones.
Según confiaron las responsables del establecimiento, un profesor de educación física llamó la atención de tres menores que fueron observados saliendo corriendo del predio, produciéndose segundos después el siniestro que todo indica fue intencional, ya que el material siniestrado se encontraba a la intemperie.
Precisamente en el lugar se encontraban en acopio unos 21 pallets cargados de placas de telgopor prensado, las cuales habían sido donadas por un empresario local, con el fin de levantar un gimnasio en el predio del colegio María Auxiliadora.
Esas placas ya han sido utilizadas en numerosas construcciones en el armado de paredes, aunque a partir de este evento quedan descartadas sus propiedades ignífugas y dejan un serio interrogante respecto a la seguridad en el revestimiento de edificios.
De esta manera el material favoreció rápidamente la propagación del fuego que afortunadamente no tuvo hacia donde extenderse ya que se encontraba en este predio baldío, resultando dañados únicamente una marquesina municipal sobre la vereda de Perito Moreno, así como dos vehículos que estaban estacionados en las dársenas cercanas, afectados por el intenso calor que generaba el siniestro.
Las impresionantes llamaradas y una espesa columna de humo negro que se hacía visible desde distintos puntos de la ciudad, alertaron a toda la población, en particular a numerosos padres de niñas que asisten al María Auxiliadora, y que corrieron a cerciorarse del buen estado de sus hijas.
A esto se sumaron el movimiento de las unidades de emergencia y los curiosos que fueron atraídos por miles, para generar un verdadero caos en toda la zona céntrica, que se inundó de humo tóxico y cenizas.
La labor de los bomberos permitió controlar el fuego, evitando que terceros pudieran ser lesionados. La espectacularidad del siniestro que fue mucho mayor al alerta que generó.
Material restringido
A partir del incidente y de la alta combustibilidad del material almacenado en plena zona céntrica, una vez más quedan en dudas los controles respecto del acopio de elementos flamables al aire libre, sin ninguna medida de seguridad, situación que pasó inadvertida para las autoridades municipales encargadas a tal fin.
Otra duda preocupante está relacionada a la utilización de este material -que ayer ardió completamente-, como revestimiento o material de construcción en el levantamiento de estructuras, situación ante la cual desde Bomberos de la Policía informaron que presentan «grandes restricciones» y que ni siquiera está habilitado para el comercio y la industria, lo que valdría decir... mucho menos para un gimnasio escolar.
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