La cortina de un dormitorio, que entró en contacto con un calefactor, habría originado el fuego; fallecieron dos mujeres de 80 y 91 años
Las víctimas fueron dos mujeres, de 80 y 91 años, que dormían en una habitación del primer piso, donde se inició el fuego. Los bomberos las encontraron acostadas en sus camas, ya sin vida, cuando lograron ingresar en el establecimiento.
Las causas del incendio, se presume, estarían vinculadas con una cortina que tomó fuego al entrar en contacto con una estufa. Aunque el jefe del equipo de bomberos que trabajó en el lugar afirmó que "es muy prematuro hablar por ahora de las causas", aclaró que en la habitación donde comenzó el fuego había un calefactor de tiro balanceado con salida al exterior.
En la investigación de las causas por el siniestro intervienen el juzgado de instrucción N°35, a cargo de Osvaldo Rappa, y fiscalía federal de Buenos Aires de Raúl Cavallini. En tanto, el gobierno de la ciudad informó que desde 2008 realiza campañas de prevención con las Cámaras de Geriátricos, que incluyen talleres de concientización para evitar los accidentes más comunes.
Según adelantaron anoche fuentes judiciales a LA NACION, los primeros peritajes revelaron que el incendio se produjo porque se prendió fuego una cortina que estaba cerca de la estufa de la habitación donde dormían las dos víctimas. "Una de las mujeres murió carbonizada y la otra por intoxicación con monóxido de carbono", puntualizaron.
UN HOGAR HABILITADO
La Agencia Gubernamental de Control (AGC) del gobierno de la ciudad informó que el hogar "estaba habilitado y su titular es Carlos Bagbudarian". La agencia detalló que la Dirección de Fiscalización y control realiza anualmente dos inspecciones integrales en los geriátricos. En Josefina, la primera de este año se hizo el 31 de enero y la próxima estaba pautada para agosto próximo.
En tanto, el gobierno de la ciudad informó que desde 2008 realiza campañas de prevención con las Cámaras de Geriátricos, que incluyen talleres de concientización para evitar los accidentes más comunes.
Los 22 pacientes heridos en el incendio, algunos de ellos de gravedad, fueron derivados para su atención médica a los hospitales Penna, Durand, Alvarez y Santojanni. Tres heridos presentaban un estado de gravedad y tenían "pronóstico reservado", según informó el titular del SAME, Alberto Crescenti.
Ayer a la mañana, los familiares de los pacientes del geriátrico se acercaban al lugar para verificar el estado de salud de sus seres queridos. La mayoría de los vecinos consultados por LA NACION aseguraron que el asilo era un lugar con muy buen trato y preocupación por los pacientes. También los familiares consultados coincidieron en la buena apreciación del lugar y no hablaron de cambiarse de institución.
"No podía llegar de la desesperación, tengo a mi mamá internada acá", dijo Silvia, de 58 años. "Me enteré por televisión de lo que estaba pasando y vine corriendo. Es muy bueno el lugar. Están todos los pacientes contenidos y los que trabajan acá están poniendo el pecho. No voy a sacar a mi mamá, fue un accidente esto, no tiene nada que ver. Es un lugar agradable para los abuelos", agregó a LA NACION.
Daniel Curuchet también fue a ver a su hermano Sergio, de 55 años. "Mi hermano estaba bien, pero se alarmaron mucho. La encargada empezó a gritar y a pedir auxilio cuando vio el fuego. El estado del edificio siempre fue muy bueno y son todos muy profesionales. Nos llama la atención esto. La dueña está muy apenada por lo que paso", dijo el hombre, acompañado por su mujer, Manuela.
AYUDA DE LOS VECINOS
Varios vecinos dijeron que, al enterarse del incendio, se acercaron al lugar personas que ya no trabajaban más en el lugar y trabajadores que ayer estaban de franco.
"Acá hay muy buena atención. Los accidentes pasan como en todos lados... Todos los pacientes y familiares decían que el lugar es muy bueno", aseguró Ninfa Sánchez, de 38 años, que tiene una panadería en frente del asilo.
"Todo el mundo hablaba maravillas de este lugar. A los familiares que vi les extrañaba que hubiera pasado esto. Tenían buen trato y sobre todo son buena gente. Me da lástima lo que les pasó", dijo Carmen Beldevere, de 58 años, que tiene un quiosco hace 32 años enfrente del geriátrico.
Otros familiares opinaron diferente. Carlos Demarco, por ejemplo, aseguró que dijo que va a retirar a su hermano de 82 años del geriátrico: "Hoy me lo llevo a otro lugar. No me puedo quedar tranquilo sabiendo que mi hermano está en un lugar así".
Informe de Marina Herrmann
DRAMÁTICOS ANTECEDENTES
La historia reciente enumera varios antecedentes de accidentes en geriátricos de Capital Federal y el conurbano bonaerense que, años atrás, fueron escenarios del fuego, la muerte y la destrucción total.
Morón/julio de 2008
Siete muertos, cinco de ellos carbonizados
El incendio ocurrió en un geriátrico situado en Monteverde 761, en la ciudad de Castelar. Cinco de las personas fallecidas fueron retiradas del lugar carbonizas, al tiempo que otras nueve resultaron heridas y trasladadas a distintos hospitales de la zona. El fuego destruyó cinco ambientes y fue extinguido por seis dotaciones de bomberos.
Palermo/julio de 2005
Tres mujeres murieron tras una explosión
El fuego se inició en el geriátrico privado Costa Rica, situado en la calle con el mismo nombre al 4700, entre Borges y Gurruchaga. La explosión de un calefactor eléctrico de aceite fue el detonante para que comenzara el fuego. Tres mujeres murieron mientras dormían en la misma habituación en la que se encontraba el artefacto.
Avellaneda/abril de 2007
Tres muertos y 20 heridos
El siniestro, que se inició tras un cortocircuito en el geriátrico Mi Casa, en Gerli, terminó con la vida de tres ancianos y provocó heridas en otros 20. El establecimiento tenía habilitación provisional para alojar a 14 personas, pero hospedaba a 29 internos.
Balvanera/julio de 2004
Dos muertos y destrucción total
El incendio en un geriátrico de Saavedra 1934 terminó con la vida de dos personas y 41 heridos, que presentaron principios de asfixia y quemaduras en todo el cuerpo. El fuego provocó la destrucción total de la vivienda y los evacuados fueron a un templo evangélico.
EL PEOR DE LOS RECUERDOS
La gran tragedia que precedió al incendio en el boliche Cromagnon, donde murieron 194 jóvenes, fue la catástrofe en la clínica neuropsiquiátrica Saint Emilien, de Saavedra, donde murieron 68 personas y hubo 192 heridos. El fuego alcanzó los seis pisos del edificio de la clínica, donde había internadas 410 personas. La causa judicial donde se buscó a los responsables de la tragedia por acción u omisión quedó prescripta y está archivada, tras una decisión de la Corte Suprema de Justicia por lo que nunca los culpables fueron castigados. Hubo algunas demandas civiles que sí prosperaron y familiares de las víctimas cobraron indemnizaciones de la clínica, del gobierno porteño y de obras sociales de algunos ministerios..
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