Inauguraron el pabellón "Romina Yan"

Con la presencia de los padres de Romina Yan, Gustavo Yankelevich y Cris Morena y de su esposo y los tres hijos, se vivió pasado el medio día un momento de intensas emociones en la explanada de ingreso al Hospital Sub Zonal Miguel Capredoni.

La familia de la joven actriz fallecida el 28 de septiembre pasado, llegó a Bolívar para participar de la inauguración del Pabellón de Pediatría que llevará su nombre, por una donación que hicieron en su homenaje y que, junto a la Fundación Ideas del Sur, permitió la construcción de una obra fundamental para el nosocomio local.

El director del hospital, Dr. Julián Tessari, fue el encargado de iniciar el segmento de discursos. Visiblemente conmovido dijo que no era tiempo de hablar de salud pública, sino de referirse específicamente al acto de amor que propició la obra a habilitarse.

Por su parte, Gustavo Yankelevich no pudo ni quiso ocultar sus lágrimas cuando hizo uso de la palabra. Agradeció profundamente la contención brindada por Marcelo Tinelli en oportunidad de producirse el sorpresivo fallecimiento de Romina, a quien recordó como hija y como actriz.

Más tarde, el propio Marcelo Tinelli utilizó el micrófono para manifestar que “volver a Bolívar siempre es una forma de recordar a mis padres”. “Gustavo me ha dado a mi mucho más de lo que yo pueda haberle devuelto”, dijo el conductor televisivo bolivarense, quien con máxima emoción dio las gracias a la familia Yankelevich y a todo el equipo de la Fundación Ideas del Sur, con Gabriela Galaretto a la cabeza, que hizo posible la construcción de la obra en menos de cuatro meses.

La cantante local Sandra Santos cantó junto a todo el público congregado “Volver a volar” y fue, quizás, uno de los momentos más conmovedores de la jornada. Es que Cris Morena, envuelta en lágrimas y apretando sobre su pecho a uno de sus pequeños nietos, también cantó visiblemente conmocionada.

Luego fue el tiempo del corte de cintas, descubrimiento de placas, recorrida de las instalaciones y conferencia de prensa.

Sin embargo, todo estaba ya dicho. Lágrimas y sonrisas se conjugaron al final, una verdadera síntesis de la vida misma.

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